Los dos museos de Bellas Artes de San Francisco —el De Young y el Legion of Honor— se cuelgan la medalla de recordar que la ciudad californiana fue la zona cero del movimiento hippie, cuya partida de nacimiento señala el Verano del Amor de 1967 como explosión pública y consolidación de las muchas culturas y movimientos englobados en el flower power (poder las flores).

Sin meterse en honduras incómodas como la radicalización política, la defensa del uso libre de drogas ilegales e incluso la puesta en duda del capitalismo como sistema, las pinacotecas presentan The Summer of Love Experience: Art, Fashion, and Rock & Roll (La experiencia del verano del amor: arte, moda y rock and roll).

La exposición, hasta el 20 de agosto en el Museo de Young, ubicado en el Golden Gate Park, zona cero donde el hippismo dio sus primeros pasos y se consolido como atracción magnética para la migración de entre 100.000 y  medio millón de personas al barrio limítrofe de Haight-Ashbury a lo largo de 1967, en un movimiento espontáneo y, al menos en principio, ajeno a patrocinios comerciales o intereses económicos.

Lo único que llevó a a la ciudad de la Costa Oeste de los EE UU a los que pronto serían llamados hippies era saber que algo estaba pasando y que valía la pena experimentarlo sin mediadores.

Una muestra cómoda y entregusita que dribla lo libertario del hippismoSe trata de una muestra cómoda y entreguista —ni se mencionan las alternativas libertarias y de autogestión de algunos sectores del hippismo, ni tampoco la frontal oposición de todos los hijos de las flores a los valores del estilo de vida estadounidense y a la política exteriores imperialista del país—. Como se desprende del muy descriptivo título, la exposición se limita a la contracultura "aventurera y colorida" de la moda, la música y el diseño gráfico, obviando el sedimento del que nacían: la búsqueda de otra forma de vida.

'Artefactos culturales'

La exposición muestra 400 "artefactos culturales" —esa expresión museística universal para englobar los contenidos horizontales y dejar de lado sus implicaciones sociopolíticas—. "La obra creada durante este período sigue siendo un legado significativo y estamos en una posición única para presentar esta historia en toda su polémica gloria", dice Max Hollein, director de las pinacotecas.

Profetas de los viajes psicodélicos como caminos de transformación La exposición se abre con una mirada a los festivales que sirvieron de preámbulo al boom veraniego: los Human Be-In, sentadas comunitarias para extasiarse, aumentar la autoconciencia y compartir formas alternativas de estar el el mundo. En las convocatorias participaron intelectuales como Allen Ginsberg —que vinculaba la contracultura naciente con el movimiento literario beat, también asentado en San Francisco—, grupos musicales dados a los viajes astrales (por ejemplo, Grateful Dead), grupos anarquistas que predicaban la acción directa —sobre todo los Diggers— y profetas de los viajes psicodélicos como caminos de transformación.

Clínica médica y comida gratuita

La exposición continúa explorando el papel del barrio de Haight-Ashbury y el Golden Gate Park, lugares cruciales mostrados en fotografías de Herb Greene, Jim Marshall, Elaine Mayes y Leland Rice. En Haight tenían la sede el fanzine undergound San Francisco Oracle, uno de los primeros medios de comunicación alternativos, y los servicios gratuitos organizados por los Diggers: una clínica médica, cuatro tiendas y los almuerzos diarios en las praderas del parque.

La celebración oficial se limita a presentar el aniversario como 'tour' turístico Carteles de conciertos, modelos textiles, documentales y publicaciones culminan el contenido de la exposición, incluída en 50th Summer of Love (50º aniversario del Verano del Amor), la celebración oficial del nacimiento del hippisimo. Tienen las mismas intenciones castradoras que los museos: han comenzado por prohibir un festival espontáneo de música en el Golden Gate Park y promueven, por ejemplo, visitas guiadas turísticas por los escenarios del movimiento.