Un edificio de cinco plantas con un superficie útil de unos 10.000 metros cuadrados y situado en una de las principales zonas comerciales de Berlín ha sido ocupado de forma efímera y con previo acuerdo con el grupo inmobiliario propietario por 165 creadores o colectivos de grafiti y arte urbano. Se trata de una acción efímera, ya que el inmueble será demolido en unos meses para construir viviendas de lujo.

The Haus (de la palabra alemana haus, casa) quiere ser "brillante, fresco y extraño" y nace con una "singularidad" que no está basada en las 180 obras que ocupan el edificio, sino en la "limitación temporal". El proyecto "será creado para ser destruido", dicen los impulsores de la idea, el colectivo berlinés de grafiteros Die Dixons, que se encargan de gestionar esta especie de pop up de arte urbano de entrada gratuita —se sugieren donaciones voluntarias y hay una modalidad con guía, a 10 euros por persona—.

No están permitidas ni las fotos ni los móvilesCon gran afluencia de público desde el día de la apertura dado que sólo pueden entrar 199 personas al mismo tiempo para garantizar la comodidad y seguridad de la visita, The Haus ocupa una antigua sede del Volksbank ubicada en la calle Nürnberger Str. 68, cerca del Jardín Zoológico de Berlín y Kurfürstendamm, un área de gran actividad comercial con establecimientos de primeras marcas. La instalación abre de martes a domingo, ambos días inclusive, de 10 a 20 horas.

La iniciativa está pactada con la inmobiliaria dueña del solar, Pandion. "Cuando los artistas se acercaron a nosotros con la idea, inmediatamente nos entusiasmamos con el concepto y estamos muy emocionados", dijo Mathias Gross gerente en Berlín de la empresa, una más de las tradicionales enemigas históricas del arte urbano que han decidido llevar a los artistas a su terreno y ofrecer grafitis y murales como valores añadidos a los proyectos inmobiliarios, sobre todo en ciudades sometidas a un aumento desmedido de la carestía del suelo, como es el caso de Berlín.

 Aunque en este caso no han trascendido los detalles del acuerdo entre los promotores y los artistas y la promesa de estos es que las obras serán destruidas a partir de agosto, cuando el edificio empiece a ser demolido, algunos indicios apuntan a la explotación comercial de la iniciativa. Los organizadores, por ejemplo, no dejan a los visitantes que entren con cámaras de fotos o teléfonos móviles, que deben ser dejados en consigna.

'Sin límites ni fronteras'

En el interior del edificio se han asignado espacios a cada artista o crew (grupo) y se ha permitido que los creadores decidan con libertad, "sin límites ni fronteras", qué motivo o técnica desean ejecutar. Hay esculturas, instalaciones de vídeo, proyecciones, ambientes irreales, fotografías... La idea básica de los organizadores es bastante sencilla. "No importa quién eres, cuál es tu nombre o lo que haces: busca tiempo para crear cosas por tu cuenta y experimentar antes de que sea demasiado tarde".

Es absurdo y será legendario porque mostrará la transitoriedad del arteThe Haus "es absurdo" y "será legendario" porque "mostrará la transitoriedad del arte", añaden. La experiencia enfrentará la idea de "arte de alta calidad con la decadencia irrecuperable", porque en este caso "temporalmente significa literalmente que pasará y no volverá nunca. Así que asegúrate de aprovechar el momento mientras puedas", recomiendan.