Ningún accidente ni fallecidos en carretera. Este es el principal objetivo de la Dirección General de Tráfico (DGT). Una meta que Jaime Moreno, subdirector de Gestión de la Movilidad, piensa que se podrá conseguir sobre 2050 con la incorporación de la conducción autónoma y la conectividad para compartir información.

¿Existen grandes diferencias en cuanto a la normativa en movilidad entre España y el resto de Europa?
Hay una tendencia natural en la armonización de aspectos como por ejemplo los límites de velocidad, de alcohol, drogas o el uso del cinturón. Realmente en Europa funcionamos casi como un mercado único a todos los efectos. Cualquier persona que conduzca por Europa no nota ningún cambio cuando pasa de España a Portugal o a Francia.

¿Y en cuanto a concienciación de los conductores?
Quizá el parámetro objetivo en este sentido es la tasa de fallecidos por millón de habitantes, que es el umbral que utilizamos para compararnos.

Atendiendo a las estadísticas de 2016, España es el cuarto mejor país de Europa en cuanto a seguridad vial; esto quiere decir que tenemos la menor tasa; únicamente están por delante el Reino Unido, los Países Bajos y Suecia. Por tanto, podemos decir que la concienciación es buena basándonos en que los resultados están siendo positivos.

Se tenderá más a pagar por el uso del vehículo que por tenerlo en propiedad

¿Cuál ha sido la evolución en este sentido?
Somos uno de los países que más ha reducido su tasa de mortalidad.  Estábamos en niveles muy superiores a la media de Europa, que actualmente se encuentra en los 50 fallecidos por millón de habitantes; nuestra cifra se sitúo el pasado año en 37.

Hay que destacar el trabajo que ha hecho toda la sociedad. El resultado es un reflejo de que lo hemos hecho bien entre todos.

¿Cómo se está recogiendo la recuperación económica en cuanto a movilidad?
El número de desplazamientos de largo recorrido está creciendo de manera paulatina en torno al 5% en los últimos 4 años.

Es verdad que desde el punto de vista de seguridad vial, cuando hay mayor movilidad hay una mayor exposición al riesgo y eso implica poner más esfuerzos si cabe para contener un aumento exponencial. Por suerte en España lo estamos consiguiendo.

¿Y en cuanto al parque de vehículos?
El aumento de la movilidad no lleva una correlación tan directa con el aumento del parque de vehículos. Cuando se inicia la recuperación, primero empezamos a movernos con el vehículo que teníamos, y si se mantiene, empieza a renovarse.

Ahora bien, sí que es verdad que se está produciendo una mejora y las cifras de matriculación han vuelto por encima del millón de vehículos al año, aunque hemos llegado a tener 2 millones. Tenemos que hacer un esfuerzo por renovarlo, ya que está en una cifra media de 12 años, cuando debería situarse entre los 6 o 7 años de antigüedad.

¿En qué medida afecta en un accidente que un vehículo tenga mayor antigüedad?
Por un lado está el mantenimiento, que con independencia de que tengamos un vehículo nuevo o antiguo hay que hacerlo. Por ejemplo, los neumáticos hay que mantenerlos en perfecto estado. Cuando hay una crisis económica, es cierto que esa medida de prevención se deja de lado.

Por otro, en los vehículos nuevos la seguridad es mucho mayor. Por tanto, un vector muy importante para mejorar en garantías es renovar el parque de vehículos.

¿Hay alguna medida de seguridad que resulte más efectiva?
El carné por puntos ha sido muy eficaz; la gestión de radares, también, la política de educación vial... Al final es la suma de muchas medidas la que lleva a una seguridad vial más efectiva.

¿Cómo se prepara una operación salida como la reciente de Semana Santa?
Primero se realiza un análisis de cómo está evolucionando el tráfico en los últimos meses y según esos datos, hacemos previsiones. También estudiamos los principales nudos que pueden ser problemáticos, los simulamos mediante programas de ordenador y vemos si de alguna manera se puede optimizar la situación. Si hay problemas de capacidad en determinados tramos de la red, disponemos de carriles en sentido contrario.

Después ponemos a disposición todo nuestro personal de gestión de los centros de tráfico, así como la propia Guardia Civil, muy presente en las carreteras en esos días.

En las vías secundarias se concentra el 80% de los fallecidos por accidente. La causa es difícil de determinar

¿Cuál es el principal motivo para que se produzcan accidentes?
En las vías secundarias se concentra el 80% de los fallecidos por accidente  y se produce en la salida de la carretera. La causa es difícil de determinar, pero hablamos de factores concurrentes como una combinación de alcohol, exceso de velocidad, distracción...

El móvil se ha incorporado como un elemento más de riesgo...
Sí. Es una realidad que está con nosotros y cada vez tiene más aceptación por parte de las generaciones que vienen. Lo que tenemos que hacer es una política inteligente para que el móvil se convierta en un aliado de la movilidad y darle otro tipo de servicios, como pueden ser determinadas aplicaciones para la navegación que van a ayudar a que la conducción sea más segura. Tenemos que ser capaces de concienciar a la sociedad de que el móvil es incompatible con la conducción, pero que puede ser un gran aliado para mejorar la seguridad.

¿Qué aplicaciones móviles están disponibles desde la DGT?
Por un lado está Comobity, que conecta de manera colaborativa a los usuarios, conductores, ciclistas y peatones para compartir información y  evitar situaciones de riesgo. Por otro, tenemos la app de la propia DGT donde se detallan todas las noticias de tráfico.

¿El radar pierde efectividad si se avisa de su colocación?
En la política de radares hay que combinar distintos elementos. Nosotros sí que creemos en la vigilancia de la velocidad de manera preventiva, y si tenemos un tramo objetivo donde sabemos que se producen accidentes por exceso de velocidad, entendemos que estamos en la obligación de informar. El mayor éxito de un radar es que no ponga multas. Si lo ponemos fijo es porque sabemos que hay una situación de peligro y queremos que todo el mundo límite la velocidad; en ningún caso el objetivo es la denuncia.

¿Son legales los dispositivos que informan sobre la ubicación de los radares?
Hay dos tipos: los que avisan de la localización según la propia información que facilitamos, y con esos no hay ningún problema, y los ilegales, que son los que interactúan con el propio radar a través de inhibidores o de las ondas que emite.

¿Si el límite de velocidad son 120 km/h, por qué se venden coches que superan los 200 km/h?
Es una cuestión que excede el ámbito español. El vehículo tiene una parte emocional que supera la racional. Dentro de la compra de un coche pesa mucho lo primero. Evidentemente no es el uso que debe hacerse, y por suerte las estadísticas reflejan que  mayoritariamente se cumple con los límites de velocidad.

El trío humorístico Tricicle es el protagonista de la campaña de publicidad en la web de la DGT que advierte sobre el riesgo del uso del móvil en la conducción. ¿Se ha optado por que los mensajes sean menos dramáticos?
Las campañas de publicidad se están adaptando a los nuevos medios de comunicación. A través de las redes sociales existen nuevas posibilidades de hacer elementos virales como puede ser el gesto de apagar el móvil. Creo que hay que combinar a veces el mensaje duro y crudo con otro más abierto y cercano a través de las redes sociales que nos permiten llegar a otro tipo de público.

El objetivo de la DGT es cero fallecidos en 2050. ¿Cómo se va a conseguir?
Hay que acabar con la epidemia mundial de los accidentes de tráfico, que cada año deja 1,2 millones de fallecidos. Somos conscientes de que todos en algún momento vamos a fallar, porque somos humanos y erramos. Trataremos de diseñar un sistema seguro a través de una mayor tecnología del vehículo, y pensamos que la conducción autónoma, que está entrando de manera pujante, es lo que faltaba.

¿Qué cambios implicará la conducción autónoma?
Habrá que hacer ajustes. Pero la tendencia no es sobrerregular. La tecnología avanza muy rápido y se trata más de despejar ese camino para que pueda estar con nosotros más allá de regularlo. Hay que eliminar barreras y hacerlo compatible con la circulación actual.

¿Qué otros elementos van a contribuir a la seguridad?
Mientras que llega la conducción autónoma total, tenemos el factor de conectividad. Esta técnica permite compartir a través de las redes de telefonía móvil avisos como que a 100 metros tenemos un ciclista, o un peatón, que nos acercamos a un cruce, o que hemos tenido una avería.

El eCall será obligatorio a partir de 2018 [dispositivo que en caso de accidente hace una llamada de emergencia automática]. Luego habrá otros vehículos que llevarán una tarjeta SIM para intercambiar  datos; será una especie de copiloto virtual que ayudará a la conducción. La tecnología viene a mejorar las capacidades o suplir las carencias que tiene un humano.

España es el cuarto país de Europa con menor tasa de víctimas mortales en carretera

¿Qué cambios inmediatos vamos a ver en movilidad?
La conectividad de la que hemos hablado. También estamos  viendo cómo surgen nuevos modelos donde lo que nos importa es ir de A a B y cómo lo vamos a hacer. Al final tenderemos más al pago por uso que a la propiedad del coche; va a ser un gran cambio. Si lo piensas, el coche lo utilizamos solo un 5% del tiempo del día. Se venderán igual menos, pero se cambiarán más a menudo y tendremos una flota más segura, más eficiente y con un coste menor para el ciudadano.

¿Solucionará los atascos en las grandes ciudades?
En comparación con otras ciudades de Europa no es tan grave lo que ocurre en España. Tenemos un servicio público bastante potente que permite no depender solo de coche. Estos nuevos servicios son una alternativa que harán que no tengamos tantos vehículos en la vía.

Qué consejo daría a un conductor, ciclista y peatón.
Cuando estamos en la vía no estamos solos. A veces somos conductores, otras peatones y otras ciclistas; hay que estar siempre muy atentos y ser respetuosos.