La portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid, Esperanza Aguirre, rompió este jueves por la mañana su silencio tras la puesta en marcha de la 'operación Lezo', que ha supuesto la detención de su hombre de confianza en la Comunidad y el Canal de Isabel II, Ignacio González.

Ha sido en la cadena Cope en la que Aguirre se ha mostrado "conmocionadísima si es culpable, y si es inocente, le espera un calvario de años".

Aguirre aseguró que colaborará con la justicia y reivindicó su inocencia. "...Yo soy una persona de la que nadie duda que no me he llevado un duro". Justo después de esas declaraciones, ha llegado al juzgado, en el que tendrá que declarar ante el juez como testigo por el caso Gürtel, y después comparecerá ante los medios. De momento, no ha querido desvelar cuál será su futuro ni si tomará algún tipo de decisión al respecto, aunque sí ha dicho que "en este momento" no se plantea dimitir.

Sobre si cree que tiene responsabilidades políticas tras la detención de González y la de en su día Francisco Granados, ambos hombres de confianza de Esperanza Aguirre, ha indicado que "claro que sí" y que ya por los "errores de in vigilando" dimitió como presidenta del PP de Madrid.

Ahora bien, lo de González, ha indicado, parece que es distinto. "Este asunto del que se habla de la venta de esta empresa es del año 2013, yo no estaba ya en el Gobierno de la Comunidad de Madrid... y en el año 2013 es cuando presuntamente se compra esta empresa en el extranjero en Brasil creo por un precio que luego pues resultaría superior", ha dicho.