La guerra abierta este miércoles en el PP de la provincia de Valencia no solo es una disputa entre los partidarios de Vicente Betoret y Carmen Contelles, sino que puede acabar enfrentando a las direcciones nacional y autonómica del partido. El coordinador general del PP, Fernando Martínez-Maíllo, ha advertido este jueves a la dirección de los populares valencianos que Génova está dispuesta a "intervenir lo que sea necesario" en la provincia de Valencia para acabar con la división interna y conseguir la unidad, cara a su congreso.

Maíllo ha comentado en una entrevista en RNE que este miércoles tuvo una reunión con los candidatos a liderar el PP de Valencia, Betoret y Contelles, así como con la secretaria general del partido en la Comunitat, Eva Ortiz, para acercar posturas, pero el encuentro no produjo avances.

Y la noche de este miércoles, la Junta Directiva del PP valenciano acabó sin acuerdo sobre el comité organizador del congreso, tras tumbar los partidarios de Contelles la propuesta del equipo de Betoret por 147 frente a 123 votos, lo que Maíllo ha considerado "grave" y algo "bastante extraño". En el cónclave se escucharon gritos de "tongo" y "pucherazo" de los seguidores de Contelles ante la negativa de la actual dirección a someter a votación la propuesta alternativa para el comité del congreso.

La dirección nacional del partido lo seguirá intentando, ha dicho el coordinador, porque cuenta con "los mecanismos necesarios" para atajar situaciones que perjudican a las siglas y afectan a la dignidad de los afiliados. Maíllo ha reconocido en clave electoral que la división interna influye "negativamente a los retos futuros".

Hay "una división profunda entre candidatos", ha admitido también, pues ambos concitan el apoyo del 40% o 50% de los afiliados, y eso genera "mucha preocupación". A su juicio, "Valencia necesita unidad tras todo lo que ha pasado, y una sola candidatura".

La dirección nacional del PP está "muy preocupada" por la división del partido en la provincia de Valencia, que incluso cree que puede afectar negativamente en las urnas, y admite también su "decepción" por el papel que la dirección regional del PPCV, encabezada por Isabel Bonig, muy próxima a Contelles, está teniendo en este asunto. Maíllo no pudo convencer a Contelles de que retirara su candidatura.