De hecho, el veterano intérprete argentino - que en septiembre cumplirá 88 años- ha iniciado la presentación de la función - que se representará este viernes y sábado, a partir de las 20,30 horas, en el teatro Bretón de los Herreros de Logroño- agradeciendo al público su presencia en el patio de butacas. Ha afirmado que el espectador de esta obra "es atento, cálido, curioso y agradecido", y que sale de la misma habiendo "llorado, reído y emocionándose".

Alterio ha ofrecido una comparecencia de prensa, acompañado de otra de las actrices de 'El Padre', Ana Labordeta, y del gerente de teatro logroñés, Jorge Quirante. El resto del reparto, dirigido por José Carlos Plaza, lo componen Luis Rallo, Jorge Torres - que sustituye a Miguel Hermoso, Zaira Montes y María González, sobre un texto de Florian Zeller.

De hecho, ambos actores han destacado el "talento" de Zeller, que hace que la obra se esté representando en todo el mundo, y que consigue "enganchar" en todo el momento al espectador con un gran texto, en el que a la emoción por el asunto que trata - la perdida de la memoria- se le unen "ciertas situaciones de humor producidas por la desorientación del personaje y la confusión de su mente".

La función cumplirá un año de representaciones este sábado; de ahí que Labordeta haya señalado que "brindaremos con vino de Rioja" por este aniversario, porque "estamos en un momento de crisis y de dureza, por lo que hay que celebrar que una obra lleve un año representándose".

Narra un tema tan espinoso como la pérdida de la realidad debido a la vejez, y nos coloca en la perspectiva de una mente confusa o, quizá, confundida por los intereses de los que le rodean, nunca lo sabremos.

Sin ridiculizar jamás el carácter principal, Andrés - personaje que representa Alterio- nos hace reír, debido a las situaciones ambiguas, muchas veces contradictorias, las réplicas mordaces, los personajes duplicados, cambiantes, y por encima de todo la duda de si lo que realmente sucede es lo que dice la familia o es lo que siente el padre, producen una de las obras más divertidas, apasionantes y profundas del teatro contemporáneo.

Finalmente, el actor argentino, que ha declarado "ser ateo y agnóstico", ha dicho que haber cumplido 87 años ya sobre las tablas "es un milagro", siendo su mayor miedo "no el fin - de la vida- sino sufrir un accidente que me provoque la incomodidad de precisar ayuda".