Así, Podemos quiere que Suárez-Quiñones informe sobre los medios y recursos humanos que está utilizando fuera de la época de riesgo alto y para que haga una valoración sobre si éstos son los adecuados ante una situación meteorológica excepcional.

En un comunicado remitido a Europa Press, la formación recuerda que desde que finalizó la época de riesgo alto, el pasado 14 de octubre, las circunstancias meteorológicas son complicadas por la ausencia de precipitaciones que ha dado lugar a un riesgo de incendios mayor de lo habitual en esta época del año.

La sequía y las escasas precipitaciones registradas, muy por debajo de la media, pueden provocar que un incendio adquiera una elevada potencia en poco tiempo, lo que dificulta su extinción y aumenta el riesgo de que se queme una mayor superficie forestal y arbolada.

De acuerdo a los datos mensuales provisionales que maneja la propia Junta de Castilla y León durante los tres primeros meses del año se han producido 1373 incendios frente a los 1.344 que se produjeron en todo el 2016. En algo más de la mitad de estos incendios forestales se ha quemado más de una hectárea, aunque en esta estadística no están incluidos los grandes incendios de estos últimos días, según recuerda Podemos, que "por la gravedad y de seguir ésta tendencia podría llegar a ser el peor año en décadas".