Treinta incorporaciones al mercado laboral a través de 58 contrataciones a 89 mujeres en situación de vulnerabilidad social que proceden de la prostitución. Este es el balance del Programa de Inserción Sociolaboral para mujeres en situación de exclusión social del Ayuntamiento de València, que se desarrolló entre noviembre de 2015 y el mismo mes de 2016.

El plan, subvencionado por la Concejalía de Igualdad y Políticas Inclusivas y gestionado por València Activa (la fundación del pacto por el empleo de la ciudad), tiene como objetivo insertar a las participantes en el mercado laboral y, en caso de no lograrlo, ofrecerles tanto la formación como la orientación laboral necesarias para mejorar sus habilidades y, por tanto, posibilidades de encontrar un empleo. Las actuaciones incluyen itinerarios personalizados, tanto en la parte formativa y de orientación como en el seguimiento de la contratación cuando esta se produce para valorar tanto la satisfacción de la persona como de la empresa.

En la edición del pasado año participaron mujeres en situación irregular con el objetivo de ofrecerles habilidades y capacitación que les permita regularizar su estancia en España a través de la inserción laboral.

En el apartado de la formación destacan cursos de limpieza en grandes superficies,  de camarera de pisos, de higiene en manipulación de alimentos, de cocina, costura y confección y en manejo del correo electrónico. Respecto al perfil de las mujeres beneficiarias, la mayoría tenían entre 31 y 40 años y tenían estudios primarios o secundarios. En cuanto a las nacionalidades, 45 eran nigerianas, 12 rumanas, 11 españolas y el resto de países latinoamericanos.

En cuanto a la concreción en el plano laboral, las conclusiones del programa destacan que las contrataciones "son mucho mayores que las inserciones", 58 frente a 30, algo que se explica porque las primeras "hacen referencia al número de contratos y las segundas a las personas que han accedido a un empleo".  Una persona puede haber tenido varios contratos, sobre todo si se tiene en cuenta que 40 de los 58 contratos tuvieron una duración inferior a tres meses, según consta en el expediente.

Las intenciones de la Concejalía de Igualdad y Políticas Inclusivas que dirige Isabel Lozano pasan, según fuentes de este departamento, por coordinar los tres convenios que actualmente permiten atender al colectivo de mujeres que ejercen la prostitución en las calles para dar a toda esta política "más coherencia" y que no esté disgregada en diferentes iniciativas. Los convenios en vigor son los de Jere-Jere (con Cáritas), el mencionado con València Activa y el Bus Solidario, que gestiona Médicos del Mundo.

Este último se centra en mejorar las condiciones sociosanitarias de las mujeres prostitutas en situación de vulnerabilidad social, facilitándoles conocimientos sobre salud sexual y reproductiva, con especial atención a la prevención de enfermedades de transmisión sexual, entre ellas el VIH. En 2016 atendió a 186 personas en varias zonas de la ciudad, como Nazaret-Pinedo, la Ciudad de las Ciencias, el Mercado Central y el Bulevar Sur. Realizó 228 intervenciones sanitarias (con el reparto de 31.135 preservativos) y 178 educativas.

Contactos con empresas

Una de las patas sobre las que se asienta esta iniciativa es la intermediación empresarial. En el transcurso del programa, los profesionales contactaron con 92 empresas y gestionaron 237 ofertas de empleo, a las que derivaron a 63 mujeres participantes en el programa.