Las pinturas, esculturas o manuscritos suelen ser los protagonistas cada vez que se acude a un museo. Pero, ¿qué hay de los edificios que albergan estas obras? En ocasiones, el principal reclamo para acudir a estos espacios reside en la singularidad y peculiaridad de sus edificios. Estos cinco museos son un buen ejemplo.

Museo Hermitage
El Hermitage, situado a orillas del río Neva en la ciudad rusa de San Petesburgo, es el segundo museo más grande del mundo debido a sus cinco edificios, que actualmente atesoran una colección de más de tres millones de objetos culturales y artísticos.

Además de destacar por su enorme tamaño y por sus obras procedentes principalmente de Asia y Europa, este conjunto palaciego, inaugurado en 1764 por la emperatriz Catalina La Grande, es famoso por haber sido la residencia oficial de los zares rusos hasta comienzos del siglo XX.

Museo del 11-S
El 11 de septiembre es una fecha que nos hace retroceder a una mañana luminosa de 2001 en la que una tragedia cambió los EE UU –o no–. Hoy un Museo nos cuenta qué sucedió y quiénes perdieron su vida en los aviones, en el Pentágono y en las Torres Gemelas, o tratando de salvar a los que permanecían atrapados en ellas; cerca de 3.000 víctimas en total.

Este monumento a la memoria se localiza en el mismo corazón subterráneo del World Trade Center; está construido entre los restos de los edificios originales, y no olvida a los supervivientes (6.000 heridos), ni el impacto personal, social, nacional e internacional que los atentados del 11S provocaron. Alberga más de 10.000 objetos, incluidos camiones de bomberos, columnas originales de las torres o fotos de las víctimas. Cerca del museo está el Memorial del 11S.

Museo del Louvre
El Louvre sigue siendo el museo más visitado del mundo –en 2016 fueron 8.500.000 visitantes–. Esta antigua residencia de la Familia Real francesa cuenta con más de 35.000 obras entre las que destacan la archiconocida Mona Lisa, La Venus de Milo y una extensa colección de obras procedentes del antiguo Egipto.

El museo, que fue utilizado por Carlos V y Felipe II como residencia real, se formó a partir de las colecciones de la monarquía francesa y de las expoliaciones realizadas durante el imperio Napoleónico. Sin embargo, tras el traslado de la realeza al Palacio de Versalles, el museo abrió sus puertas al público en 1973.

'Corpus', el cuerpo humano por dentro
A 37 kilómetros de Amsterdam, se encuentra "Corpus", el museo que ofrece un original viaje por el interior del cuerpo humano. Saber qué es lo que pasa cuando estornudamos, explorar el funcionamiento del cerebro o comprobar qué hace el estómago cuando recibe un bocadillo de queso puede resultar aquí divertido, ameno y didáctico.

Durante este original paseo por nueve pisos, y con la ayuda de un auricular, se asiste al portentoso funcionamiento del cuerpo humano en un atrevido edificio transparente de 35 metros de altura de donde sobresale la forma de un cuerpo humano.

Museos Vaticanos
Al igual que el Louvre, millones de turistas visitan cada año este complejo museístico, de 7 kilómetros de recorrido, que reune la mayor colección de arte de la Iglesia Católica Romana y donde se puede contemplar, entre otras joyas, la Pinacoteca, la galería de tapices, la sección de esculturas griegas o la fabulosa Capilla Sixtina.

Los Museos Vaticanos abrieron sus puertas en el siglo XVI con todas las obras que habían sido juntadas por el papa Julio II, una colección que ha ido aumentando progresivamente con las aportaciones de otros pontífices.