Las personas sin hogar, las que habitan en infraviviendas y los colectivos en riesgo de exclusión social ya pueden empadronarse en los centros municipales de servicios sociales. El Ayuntamiento de València ha implantado hace cuatro meses esta medida, que busca mejorar la situación de estas personas, ya que la ausencia de un domicilio les impide optar a todo tipo de ayudas sociales, desde la renta de ciudadanía al bono social de la EMT o las ayudas para la vivienda, el alquiler, gastos o alimentación.

Durante este tiempo, alrededor de una treintena de personas se han acogido a esta medida. Sin embargo, los potenciales usuarios son muchos más, ya que se calcula que unas 500 personas viven en las calles de València, sin un domicilio fijo, y otras 300 familias residen en viviendas precarias, sin las mínimas condiciones de habilitabilidad.

La concejala de Igualdad y Políticas Inclusivas, Isabel Lozano, ha dicho este jueves en la presentación del procedimiento que esta medida pretende "garantizar todos los derechos de ciudadanía y especialmente los de personas en situación de vulnerabiliad social". Según ha manifestado, el objetivo último es dar entrada a estas personas "a todos los servicios y recursos municipales", dado que prácticamente todos ellos exigen estar empadronado. En el caso de la actual Renta Garantizada de Ciudadanía, el plazo mínimo que figura en sus requisitos es de dos años, lo que acaba suponiendo una barrera insalvable para las personas que más la necesitan.

La iniciativa, puesta en marcha de forma conjunta por las concejalías de Igualdad y de Información (Oficina del Padrón), permitirá a los usuarios optar a ayudas como la futura renta valenciana de inclusión, el bono social de la EMT, ayudas al alquiler, de alimentación, así como acceder a viviendas municipales y participar en programas de inserción laboral.

Entre los colectivos que se pueden beneficiar de la medida figuran, además de los sin techo y de las personas que viven en infraviviendas, las personas sin contratos de alquiler, las que viven en residencias, albergues, viviendas tuteladas o pensiones, así como las mujeres víctimas de trata.

"Actualmente, la problemática se enquistaba porque no estaban empadronadas", ha explicado Lozano en relación a estos colectivos. Según ha dicho, era "una demanda de las entidades sociales y del Consejo Local de Inmigración", que, además, obedece a una resolución del Ministerio de la Presidencia de 2015.

Respecto a la posible demanda, el Ayuntamiento no tiene una estimación de su impacto, pero ha anunciado su intención de elaborar un informe dentro de seis meses para cuantificar los nuevos casos de empadronamientos. Todo el procedimiento está publicado en la página web municipal, a disposición de los interesados y de las entidades. Solo Barcelona, hasta el momento, ha anunciado una medida similar a la de València.

Según Lozano, el desarrollo de esta iniciativa permitirá luchar contra "bolsas de exclusión enquistada y cronificada", que "dejarán de ser invisibles. Es nuestra obligación dar acceso a derechos y tener a estas personas contabilizadas. No estamos haciendo caridad", ha añadido.

Requisitos para el empadronamiento

Para acceder a este tipo de empadronamiento, el Consistorio exige que el interesado esté atendido por los Servicios Sociales y que sus responsables informen sobre su residencia habitual en la ciudad. Además, le trasladarán las notificaciones oficiales que reciba en esa dirección.