Comienza la temporada alta para el turismo y con ello, un trajín de vuelos que van y vienen por todo el mundo transportando a personas que esperan disfrutar de sus vacaciones a varios cientos o miles de kilómetros de sus casas. Para no tener sorpresas a la hora de llegar a casa, Reclamador.es ha elaborado un decálogo con reclamaciones para actuar ante la pérdida, el retraso o el daño de las maletas, uno de los imprevistos que más estragos pueden causar durante el viaje.

  • Asegurarse de que efectivamente el equipaje no está en la cinta de equipaje. Muchas veces tarda más tiempo en salir o se ha caído en alguno de los laterales de la misma y ha ido a parar al departamento de objetos perdidos del aeropuerto.

  • Si no fuese posible encontrar el equipaje, es necesario tramitar el denominado Parte de Irregularidad de Equipaje (P.I.R.) en el mostrador de la compañía aérea casi de inmediato. Esta reclamación es importante efectuarla porque, de lo contrario, se presume que el equipaje ha sido entregado correctamente y en buen estado, y no cabría reclamación contra la aerolínea. El P.I.R es recomendable tramitarlo tras aterrizar y antes de abandonar el aeropuerto.

    El plazo para tramitar el P.I.R. es de siete días en caso de daños en el equipaje desde la fecha de llegada del vuelo y de 21 días si el equipaje se retrasa o desaparece desde la fecha de llegada del vuelo. En caso de pérdida, daños o retraso en el transporte de tu equipaje, la legislación europea indica que la compañía es responsable y que el usuario tiene derecho a una indemnización de hasta 1.220 euros aproximadamente.

  • En caso de que el pasajero haya sufrido un robo en el equipaje, además del P.I.R es fundamental hacer una denuncia policial. En el propio aeropuerto se pueden encontrar los servicios de comisaría para los usuarios.

  • También hay que conservar el adhesivo de facturación del equipaje en todo momento y no entregar el original a la compañía aérea. Este documento hará falta para todas las reclamaciones posteriores que se presenten.

  • Es importante no firmar documentos que impidan reclamar más tarde. Es decir, se puede recibir una compensación económica por parte de la aerolínea siempre y cuando esa retribución no signifique renunciar a demandas futuras.

  • No aceptar como válida la política de algunas aerolíneas que determinan una cantidad económica por día de retraso. La ley es clara al respecto: si se tarda hasta 21 días en recibir el equipaje o si pasado ese periodo no se ha encontrado, se puede reclamar una indemnización.

  • Si el retraso del equipaje o la pérdida ocasiona gastos como la compra de ropa se recomienda igualmente el conservar los tickets. En ese sentido, el usuario debe aplicar el sentido común y realizar gastos razonables que más tarde se puedan reclamar. La compañía 'online' recomienda que el gasto no supere los 50 euros diarios.

  • Si la aerolínea incumple los derechos de los pasajeros, hay que ponerse en manos de profesionales y reclamar.

  • Si, de antemano, el pasajero va a llevar objetos costosos en la maleta, puede ser recomendable hacer una declaración de valor al facturar, para poder solicitarlo si sufre un incidente. De lo contrario, es muy difícil demostrar lo que falta o está deteriorado. Este trámite, a su vez, conlleva un coste (suele ser una tasa en relación al importe declarado, y, en algunas aerolíneas, se establece un máximo a declarar). Pero si antes de volar se hace una declaración del valor del equipaje, se puede exigir una indemnización máxima con ese valor.

  • Evaluar periódicamente el estado de la reclamación y prestar atención a los plazos. No hay que desistir. Muchos consumidores desconocen que se dispone de hasta dos años para reclamar.