Ana Vela Rubio, una cordobesa residente en Barcelona desde los años 40, es a sus 115 años la persona más anciana de Europa y la cuarta del mundo. Su caso es de récord, y a pesar de su más que avanzada edad y de padecer demencia senil y no poder andar, pasea diariamente en silla de ruedas y toma el sol en el patio de la residencia geriátrica pública del barrio de La Verneda en la que vive desde el año 2008.

De los 7.448.332 catalanes censados en 2016, 16.296 tenían 95 años o másPero de abuelos, centenarios como Ana Vela o casi centenarios, hay unos cuantos millares en la ciudad (702 mayores de 100 años, 40 de ellos en l'Antiga Esquerra de l'Eixample y 39 en Sant Gervasi). Y han ido creciendo en número, año tras año, hasta alcanzar las 5.040 personas mayores de 95 años en el año 2016, según datos estadísticos del Ajuntament de Barcelona. Representan el 0,3% de la población tota de Barcelona, cifrada en 2016 en 1.608.746 habitantes.

Respecto a 2015, cuando eran 4.751 los mayores de 95 años, la población casi centenaria de la ciudad se ha incrementado en un 6,08%. Desde 2010, han subido un 28,24% (eran 3.930).Respecto a hace una década, son un 68% más, pues en 2006 eran 3.431 personas.

Su incremento ha sido exponencial desde el año 1991, el primero desde que existen comparativas anuales por edades en Barcelona. En aquel año se contabilizaron en la capital catalana 1.213 personas de más de 95 años.El incremento en los últimos 25 años es del 315,5%.

De los 5.040 barceloneses casi centenarios, un 81,2% son mujeres (4.093) y un 18,78% hombres (947), como es el caso de Antonio Jordá, un hombre de 95 años residente en el barrio del Camp d'en Grassot i Gràcia Nova.

En la ciudad viven 23.325 nonagenarios, sumando a los 18.285 habitantes de 90 a 94 años. El cómputo era de 16.537 en 2010 (12.607 de entre 90 y 94 años). Su presencia en la demografía barcelonesa ha subido un 41,05%. La Taula d’Entitats del Tercer Sector presentó a principios de mes un informe que indica que en los 15 próximos años, la población de más de 65 años se incrementará un 32% en Catalunya, y anima a reformular el modelo de atención para mejorar su calidad de vida.

A nivel autonómico, de los 7.448.332 catalanes censados en 2016,  un 0,2% (16.296) tenían 95 años o más, 12.754 mujeres (el 78,26%) y 3.542 hombres (el 21,73% restante). Entre los 90 y los 94 años vivían 61.970 personas (44.027 mujeres y 17.943 hombres).

En primera persona

Antoni Jordà és un hombre de 95 años, vinculado a Amics de la Gent Gran, que ha vivido toda la vida en el barrio de Gràcia de Barcelona. A través de su testimonio nos cuenta a 20 minutos como es su día a día:

Antoni Jordà, nonagenario de la ciudad de Barcelona

"Nací en 1921 y viví la Guerra Civil, aunque no fuí al frente, mis hermanos sí. A lo largo de la vida he desarrollado diferentes profesiones como trabajar en una fábrica textil, cobrar recibos y hacer de camarero. Nunca me he quejado de lo que me ha tocado hacer. Ahora, con 95 años, me gusta mucho pasear. Salgo dos veces al día, por la mañana y por la tarde. Voy a comprar el periódico o a buscar un poco de fruta. Cuando paseo tengo en la cabeza que soy un chico joven y no me da miedo bajar muchos escalones siempre que haya una barandilla donde agarrarme. Ahora vivo con mi hijo y mis nietos cerca de la Sagrada Família. No voy mucho por allí porque siempre está lleno de turistas y hay muchos taxis y autobuses".

Los retos del futuro según los demógrafos

Desde el Centre d'Estudis Demogràfics de la UAB Jeroen Spijker señala que cada año crece un 10% el grupo de edad de las personas mayores "y esto genera unas necesidades que se deben de atender".

El demógrafo explica que cada vez más se tendrán que poner recursos en esta población porque "es muy vulnerable" y pone como ejemplo invertir más dinero en servicios sanitarios o en cuidadores.

Cada año crece un 10% el grupo de edad de las personas mayores

Por otro lado, si miramos el movimiento de la población mayor desde el punto de vista de la ciudad de Barcelona, el experto Antonio López Gay destaca dos situaciones. La primera es que las personas que tienen más de 95 años se suelen concentrar en las zonas del Eixample Dret y de la Parte Alta porque es allí donde están la mayoría de residencias.

En segundo lugar, si se tienen en cuenta las personas mayores de 80 años, el demógrafo prevé un cambio en los próximos años."El ciclo de vida del barrio coincide con su ciclo de vida y el resultado es que estas zonas tendrán una renovación de población".

El experto pone como ejemplo los barrios de Montbau y de la Guineueta, que se construyeron en los años 50 mediante grupos de viviendas sociales. "Allí, como hay contexto bajo de movilidad residencial, viven muchas de las personas que se instalaron en estas zonas cuando los pisos eran nuevos y que ahora tienen 80 años o más". "En estos casos -añade- se producirá un relevo poblacional".

López Gay también explica que es muy posible que esta misma situación se produzca en algunas zonas de los barrios de Les Roquetes, Trinitat Nova y del Gongrés i els Indians.