Coche autónomo, autobús autónomo, camión autónomo y, ahora también, carguero autónomo.

La compañía noruega de fertilizantes Yara International y la empresa de tecnología marítima Kongsberg se han unido para construir el primer carguero totalmente eléctrico y autónomo del mundo, cuya fecha de entrada en alta mar está prevista para finales de 2018.

El carguero transportará fertilizantes entre los puertos de Porsgrunn (sur de Noruega), Brevik y Larvik, a 14 km y 55 km del primero, respectivamente. Con una autonomía de unos 120 kilómetros, el carguero podrá llevar un centenar de contenedores, lo que equivale a un peso de entre 3.000 y 3.500 toneladas, a una velocidad de entre 22 km/h (12 nudos) y 27 km/h (15 nudos), según informó el responsable del proyecto, Bjørn Tore Orvik, a AFP.

"Cada día se requieren más de 100 trayectos de camiones con motores diésel para transportar productos de la fábrica de Porsgrunn a los puertos de Brevik y Larvik, desde donde los enviamos a nuestros clientes de todo el mundo", señala Svein Holsether, Director General de Yara en un comunicado, "con este carguero (...) reduciremos las emisiones de dióxido de carbono y óxido de nitrógeno y mejoraremos la seguridad en las carreteras".

Según Yara International, el uso del nuevo carguero autónomo podría conllevar un ahorro de 678 toneladas de dióxido de carbono al año y supondría 40.000 trayectos menos en camión.

Primero, el carguero funcionará como un buque tripulado (2018), antes de la transición a la operación remota en 2019 y el control totalmente autónomo en 2020. De momento, la empresa no ha hecho pública más información sobre su nuevo carguero autónomo, lo que hace que se queden sin resolver preguntas sobre posibles problemas que puedan surgir tales como los posibles robos que puede sufrir el buque o qué ocurre en el caso de que sufra una avería mecánica o de software.