Esta edición de Eurovisión se ha llenado de curiosidades por las originales puestas en escena o los desafines como el 'gallo' del representante español, Manel Navarro. Sin embargo, la anécdota de la noche estaba por llegar. Ha ocurrido durante la actuación de Jamala, ganadora de la edición del año pasado, que había salido al escenario a interpretar uno de sus nuevos temas durante el receso de la gala.

En plena actuación de la ucraniana, un espontáneo ataviado con la bandera de Australia se ha subido al escenario, ha rodeado a la cantante y se ha bajado los pantalones ante la impasividad de la intérprete, que ha continuado cantando como si no ocurriera nada.

Su aparición en el escenario ha sido breve, ya que miembros del equipo de seguridad en el festival se lo han llevado en el acto.