El Ayuntamiento de València tiene previsto cambiar la rotulación de 51 calles, avenidas y plazas dedicadas a personalidades de la dictadura franquista y aprobadas entre 1939 y 1979  para dar cumplimiento a la Ley de Memoria Histórica. El procedimiento se ha iniciado con la elaboración de un informe por parte del Aula de Historia y Memoria Democrática de la Universitat de València, que ha analizado los expedientes municipales a petición de la Concejalía de Patrimonio Cultural y Recursos Culturales.

La concejala responsable de este departamento, Glòria Tello, ha anunciado este lunes el inicio del trámite administrativo "para empezar a salir de la ilegalidad" que a su juicio suponía la ausencia de desarrollo del texto normativo que aprobó hace casi una década el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. El proceso comenzará con la aprobación este jueves en la Comisión de Cultura, para después pasar con un dictamen a la Junta de Gobierno. Las previsiones pasan porque se empiecen a instalar las nuevas placas este verano.

El listado contempla el cambio de nombre de 51 vías. Entre ellas hay algunas conocidas, como Barón de Cárcer, que recuperará la anterior denominación, avenida del Oeste. La calle General Urrutia pasará a denominarse Amado Granell, en honor al militar republicano que lideró la entrada de las tropas aliadas en París en 1945. La calle del doctor Marco Merenciano dará paso a Félix del Río (activista vecinal), la rinconada Federico García Sánchiz (junto al palacio del Marqués de Dos Aguas) será calle de la Cultura y Ángel del Alcázar será calle Dels Jurats.

La nueva rotulación rendirá también homenaje a la maestra centeneria Alejandra Soler, recientemente fallecida, con la rotulación de la actual calle Beltrán Bigorra, en la que nació. Jerónima Galés (impresora) sustituirá al General Barroso en el barrio de L'Hort de Senabre, la plaza Eduardo Marquina será rebautizada como Joan Fuster, y Castán Tobeñas, en el Botánic, pasará a llamarse calle de la Democracia. La escritora Gloria Fuertes, las Trece Rosas, el Grup Parpalló, el Equipo Crónica o el escultor Andreu Alfaro también se encuentran entre las nuevas denominaciones propuestas.

Según ha explicado Tello, más del 50% de los nuevos nombres son de mujeres, una decisión que se ha tomado para compensar el desequilibrio en el actual callejero, donde actualmente apenas un 5% de los rótulos llevan nombres femeninos. El resto son hechos históricos, conceptos genéricos (Literatura, Cine, Cultura, Democracia...) y también de hombres. El informe también propone la "resignificación" de cuatro denominaciones: plazas de América y Galicia, avenida de Portugal y calle de Belchite. En estos casos, se ha modificado el motivo de la concesión en el expediente y se han eliminado las alusiones al régimen de Franco, pero sin afectar al rótulo, por lo que seguirán inalterados.

Las nuevas denominaciones convivirán 12 meses con las antiguas para aminorar los posibles costes a los comercios, sobre todo derivados de la impresión de direcciones en bolsas y tarjetas. Según la edil de Cultura, el único coste atribuible a esta decisión serán los 27.000 euros del informe de la Universitat, dado que el gasto en placas entra en el presupuesto ordinario del Ayuntamiento.

"Prudentes y rigurosos"

Tello ha explicado que en su departamento han querido ser "muy prudentes y rigurosos" con este proceso y de ahí que encargaran el informe a la Universitat. "En los casos en los que ha habido dudas en el expediente no se han hecho cambios", ha manifestado. Este cambio en los nombres de calles se une a la retirada de honores y distinciones llevada a cabo por el Gobierno local que dirige Joan Ribó. "Llevamos esta propuesta desde el máximo respeto a la ley y porque la ciudadanía tiene derecho a que los nombres de las calles sean punto de encuentro y no de agravio", ha incidido la edil de Cultura.