Las autoridades chinas alertaron este lunes de los "desafíos sin precedentes" a la seguridad informática a raíz del ciberataque global, que según estudios independientes ha afectado ya a unas 30.000 empresas e instituciones educativas del gigante asiático desde que comenzó a propagarse el viernes.

La Administración del Ciberespacio de China emitió un comunicado en el que explica que el ransomware WannaCry ha afectado a "algunas empresas y oficinas del Gobierno" en el país, y añadió que los medios han contribuido a "aumentar la concienciación" sobre el peligro del virus y a "contener la propagación del ataque".

Sin embargo, un análisis de la compañía de antivirus china Qihu 360 cifró el número de infectados en "miles de ordenadores": 29.372 de compañías u organismos oficiales -especialmente en las provincias orientales de Jiangsu y Zhejiang-, de los cuales 4.341 pertenecen a instituciones educativas, las más afectadas.

Según el comunicado de la autoridad ciberespacial china, diferentes sectores han comenzado a tomar medidas al respecto, como la policía, compañías de seguridad informática, autoridades industriales, empresas de tecnologías de la información, educativas o bancarias.

Este anuncio se produce después de que Pekín anunciase que han descubierto una nueva 'mutación' del virus WannaCry

De hecho, el regulador cibernético asegura que la propagación "se ha ralentizado considerablemente", pese a que los analistas esperaban un gran aumento de las infecciones a partir del lunes, debido a que muchas compañías y organismos oficiales detienen su actividad los fines de semana.

Este anuncio se produce después de que Pekín anunciase que han descubierto una nueva 'mutación' del virus WannaCry, que limita o impide a los usuarios el acceso al ordenador o ficheros a menos que paguen un rescate.

Los ataques ya han afectado a más de 150 países, y el diario oficial Global Times aseguró que este WannaCry 2.0 ya es capaz de saltarse las medidas de seguridad implantadas tras los primeros incidentes.

WannaCry está basado en EternalBlue, aplicación "desarrollada por la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadounidense para atacar ordenadores" que utilicen el sistema operativo Microsoft Windows, para lo que aprovecha los agujeros de seguridad, afirmó el diario oficial Global Times.

El director del Instituto de Estrategia en el Ciberespacio chino, Qin An, indicó que las "armas virtuales desarrolladas por EE UU recuerdan al mundo el gran daño que la hegemonía estadounidense en las redes puede causar".

Entre los afectados por el ataque en China, cuyo número continúa en aumento, se encuentran hospitales, estaciones de tren, universidades, oficinas gubernamentales y de correos o gasolineras.

Uno de los principales damnificados en el gigante asiático es el gigante petrolífero estatal CNPC, que tuvo que desconectar de los servidores más de 20.000 estaciones de servicio y solo permitió pagos con efectivo, aunque aseguró que ya ha recuperado el control del 80 % de sus redes internas.