Un profesor andaluz de educación primaria ha escrito una carta abierta en su cuenta de Facebook en la que critica el que es el nuevo juguete de moda entre los jóvenes, el spinner y de lo que hay detrás de la actual cultura de los entretenimientos vacíos a los que recurren los menores.

El fin de curso del año 2017 ya pasará a la historia como aquel en el que los maestros intentaron dar clase mientras los niños daban vueltas y vueltas a su spinner, como si de un grupo de desintoxicación de alguna sustancia se tratase", dice el docente, cuyo nombre en la red social es Maestro Konrad Vic.

"Lo que si tengo claro es, que estamos ante la generación de la sobre estimulación, del no permitir que el niño se aburra un instante, de niños que cuando comen en casa además escuchan música con sus cascos, con la mano libre juegan con el móvil, todo ello frente de la televisión", según retrata Konrad la realidad de muchos jóvenes.

"En un ejercicio de malabarismo mental que tengo mis dudas sobre si es bueno para el desarrollo de un menor, aunque cojonudo para el desarrollo económico de la última novedad viral", hace ver sobre la inmensa cantidad de ventas del spinner.

"Hoy mis alumnos me preguntaban ¿Cómo eres tan creativo?" a lo que el docente respondió: "porque con vuestra edad cada vez que me aburría no me ponían ningún aparatito en la mano".

Después de recordar que era él mismo fue un niño muy nervioso, aseguró que "poco a poco empecé a focalizar mis nervios, empecé a dibujar para relajarme, a bailar o disfrutar la música que le robaba a mi hermana".

Por último, esgrime la teoría de que "los grandes pensadores de la historia, Einstein, Newton, Steve Jobs, ... o cualquiera de esas personas a las que admiramos, no son más listas que los demás, no tienen un cerebro superdotado, no son inalcanzables", si no que "simplemente focalizaban mejor su atención, se concentraban en una única cosa hasta que lo terminaban".

"Creo sinceramente que deberíamos dejar de desarrollar el consumismo a costa de desarrollar la mente de las futuras generaciones", termina la misiva.