A partir de marzo de 2018, cualquier ciudadano de la UE que se encuentre temporalmente en otro Estado miembro podrá usar, como si estuviera en casa, sus cuentas de servicios como Netflix, Spotify o Amazon Prime.

El Parlamento Europeo ha aprobado este jueves (586 votos a favor, 34 en contra y 8 abstenciones) la nueva norma que permite la llamada portabilidad transfronteriza de contenidos de pago online; hasta ahora, el sistema funcionaba con licencias territoriales y exclusivas. Aún tiene que recibir luz verde del Consejo (de Ministros) de la UE. A partir de que entre en vigor, los Estados tendrán nueve meses como máximo para aplicar el reglamento.

Fuentes del Comité de Asuntos Jurídicos del Parlamento confirman la votación del Consejo se debería producir próximo el 8 de junio, por lo tanto, la nueva regulación debería estar implantada a todos los efectos y en toda la UE en marzo del año que viene.

Las nuevas reglas se acordaron en febrero entre el Parlamento y el Consejo, aunque el asunto comenzó a debatirse informalmente en 2013 y la propuesta legislativa original se hizo pública en diciembre de 2015. El texto dice que los proveedores de contenido gratuito, si quieren, también pueden acogerse y que si los titulares de derechos de autor y otros así lo aceptan, la obligada verificación de residencia del suscriptor puede obviarse.

De esta forma, estarán incluidas plataformas como Netflix y HBO o (a su elección) entidades públicas como la BBC.Y contenidos como series, música, eventos deportivos o juegos. En cuanto al tiempo, se considera estancia temporal la que se realiza por estudios, ocio, negocios, etc. Según el comisario europeo de Economía Digital, Andrus Ansip, el 20% de los europeos pasa al menos 10 días al año en otro país de la UE.

Ejemplo: si un español se va de vacaciones a Italia y quiere utilizar su cuenta de pago de Netflix, suscrita desde Madrid, podrá hacerlo en las mismas condiciones en las que la utiliza en su casa. La normativa le garantiza que podrá acceder a los mismos contenidos y con el mismo número de dispositivos y usuarios contratado. Y, por supuesto, sin coste extra. En cuanto a la calidad, dependerá de la conexión del segundo país.

La portabilidad se aplicará no solo a las suscripciones o a los contratos nuevos, sino a los existentes con anterioridad a la entrada en vigorHay dos cuestiones importantes: la verificación y la retroactividad. En primer lugar, los proveedores de contenido, incluidos los que no sean de pago que quieran adherirse, harán las comprobaciones necesarias —de forma "razonable y proporcionada" y salvaguardando la privacidad— para saber si un suscriptor reside en el país miembro que dice.

¿Cómo? Pedirán al usuario "no más de dos" pruebas, entre las que pueden constar el DNI, los datos bancarios, un contrato con otro servicio, la dirección postal, etc. Si dicho usuario no puede probar su lugar de residencia, no se beneficiará de la portabilidad. Por otro lado, la portabilidad se aplicará no solo a las suscripciones o a los contratos nuevos, sino a los existentes con anterioridad a la entrada en vigor de la norma.

Según datos de la Comisión Europea, el 64% de los usuarios de internet de la UE ve en streaming o descarga vídeos, música y juegos online. Este porcentaje crecerá, teniendo en cuenta que el próximo 15 de junio desaparecerán las tarifas de roaming en la Unión. Se estima que, de inicio, hasta 29 millones de personas harán uso de la portabilidad. Algunas plataformas, en todo caso, permiten ya la descarga de contenidos para consumirlos offline.

"Importante progreso para el mercado único"

En el debate previo al voto, el ponente del texto, el liberal francés Jean-Marie Cavada, señaló que "el acuerdo final satisface tanto a los ciudadanos como a los proveedores de servicios audiovisuales, los tenedores de los derechos y los creadores".

"Esta nueva normativa significa un importante progreso para el mercado único", añadió Cavada, que como otros eurodiputados señalaron que ahora podrán seguir viendo sus series o partidos de fútbol de sus equipos cuando viajan por su cargo a Bruselas y Estrasburgo.

En un comunicado, la asociación de televisiones comerciales europeas (ACT) se ha felicitado por las nuevas normas y su "impacto beneficioso, sobre todo para el conjunto de los consumidores europeos".

Por su parte, la directora de la organización europea de consumidores (BEUC), Monique Goyens, cre que es "solo un primer paso", pues "los consumidores deberían optar a contratar servicios de otros países de la UE si les satisfacen más", en vez de solo los de su país de residencia.