Ollo ha señalado que esta postura de la Delegación "pone en evidencia el reduccionismo con el que se analiza la cuestión de los símbolos, desde una interpretación encorsetada, reduccionista y obsoleta, que limita en muchas ocasiones la propia libertad de expresión".

Así lo ha manifestado la consejera en respuesta a una pregunta de Izquierda-Ezkerra en el pleno del Parlamento, donde ha manifestado su respeto a las competencias que corresponden a cada institución, si bien ha manifestado que "hay que diferenciar esto del ámbito del debate político".

Ana Ollo ha señalado que "quienes ponen el grito en el cielo por la exhibición de la bandera republicana han permanecido impasibles e inmóviles ante la presencia de la Cruz Laureda durante 40 años en el frontón del palacio de todos los navarros". "No han querido ver el insulto que suponía a las víctimas de la violencia franquista", ha indicado.

La consejera ha añadido que "sigue habiendo fuerzas políticas que siguen sin condenar con claridad el franquismo y sin querer avanzar en la recuperación de la memoria democrática de Navarra".

El portavoz de Izquierda-Ezkerra, José Miguel Nuin, ha compartido "la preocupación que suscita al Gobierno esta actitud de la Delegación del Gobierno, que es una actitud de humillación a las víctimas del franquismo, es muy grave, es una actitud en términos de involución democrática". "La Delegación del Gobierno en Navarra se erige en una especie de heredero de la actitud franquista de perseguir la democracia y la bandera republica. El terrorismo franquista asesinó en 1936 a miles de navarros que defendían la democracia", ha afirmado.