Son cientos los aficionados del Real Madrid que viajarán hasta Cardiff para acompañar a su equipo en la próxima final de la Champions League, que les enfrentará el 3 de junio a la Juventus. Las principales aerolíneas y agencias de viajes españoles han puesto en marcha promociones especiales para llegar hasta Cardiff, una misión que se antoja complicada por la escasez de vuelos y alojamientos.

Con las entradas del espectáculo a precios similares que en finales anteriores (entre 70 y 460 euros), lo complicado es encontrar transporte y alojamiento asequibles. Una docena de aeropuertos españoles (Alicante, Tenerife, Bilbao, Barcelona, Gran Canaria, Ibiza, Lanzarote, Madrid, Malaga, Palma o Valencia) ofrecen conexiones para viajar a la final de la Liga de Campeones en la capital galesa aunque muchos de ellas con escalas.

La escasa capacidad hotelera de Cardiff está disparando el precio de los hotelesSi el hincha blanco tiene tiempo y le queda dinero en los bolsillos, tal vez quiera conocer Cardiff. Entre los imprescindibles está el famoso Castillo de Cardiff, ubicado en el corazón de la ciudad. Este espacio, con dependencias de estilo victoriano, garantizan a sus visitantes un viaje en el tiempo a través de espectaculares apartamentos -con acabados en mármol, madera y dorado-, restos de una muralla romana, y refugios de tiempos de guerra. Además, se puede disfrutar de una espectacular panorámica de la ciudad desde la Torre del Reloj del castillo.

Si hay tiempo para las compras, esperan las famosas galerías de Cardiff, salpicadas de tiendas de segunda mano, locales de artesanía, decoración, marcas de renombre, salones de belleza… También se puede aprovechar para sumergirse en los sabores locales del Cardiff Market, un mercado ubicado en un edificio de estilo victoriano que ofrece, desde 1891, una original experiencia de compra de los productos autóctonos.

Después se puede hacer un alto en el camino para disfrutar de un paseo en el Bute Park, el más grande de Cardiff y “uno de los parques urbanos con más encanto de Gran Bretaña”. Este espacio, que atraviesa el centro de la ciudad siguiendo el curso del río Taff, es ideal para amantes del running y para pasear en familia. Además, invita a saborear un té de media tarde en Pettigrew, su famoso salón de té.

Y que nadie abandone la ciudad sin disfrutar de un rato de tranquilidad en la Bahía de Cardiff. Este rincón, que sirvió como base de exportación de carbón de los valles del sur de Gales con el resto del mundo, es hoy una zona turística atestada de atracciones, restaurantes y tiendas. Además, está repleta de edificios de gran valor arquitectónico como el Wales Millenium Centre, que alberga la Opera Nacional, la Asamblea Nacional de Gales o la Norwegian Church, entre otros.

Del 25 de mayo y el 4 de junio se celebra el famoso Festival Hay, la fiesta de los librosPara los que tengan algo más de tiempo, a menos de una hora en tren de Cardiff, se pueden desentrañar los secretos del mayor castillo de Gales, Caerphilly, construido en un pequeño islote en el siglo XIII. O contemplar las ruinas de Tintern Abbey, una abadía que data de 1136, destruida a causa de un incendio.

A una hora de la capital galesa también se encuentra el Parque Nacional Brecon Beacons, perfecto para los amantes de la naturaleza, o Bristol, un destino de gran contraste arquitectónico y con numerosas muestras de arte urbano. Por supuesto, se puede degustar el whisky local en la destilería Penderyn, la única en Gales y una de las más pequeñas del mundo.

Como colofón del viaje proponemos un paseo por las librerías de Hay-on-Wye, un pueblecito cerca de la frontera de Gales e Inglaterra. Entre el 25 de mayo y el 4 de junio, celebra su reconocido Festival Hay, en el que se pueden adquirir joyas literarias, libros de segunda mano y las últimas novedades del panorama editorial.

Dormir por 350 euros... en un camping

Las finales de Champions son uno de los acontecimientos que más interés suscitan. Tan es así que el año pasado en Milán los precios de algunos hoteles llegaron a multiplicarse un 1000%. La prensa británica asegura que la escasa capacidad hotelera de Cardiff -la primera ciudad de menos de un millón de habitantes que alberga una final de Champions desde Gelsenkirchen (Alemania) en 2004- está disparando el precio de los hoteles en la capital galesa.

Según Booking, Cardiff tiene un 99% de reservas realizadas para pernoctar en la ciudad después del partido. Lo más barato, 231 euros por una reserva individual o 355 por una plaza doble en un camping. Alojarse en un hotel en la ciudad es tarea casi imposible. El precio medio por noche para el fin de semana de la final es de 1.036 libras (1.208 euros), por lo que una persona que buscara estar dos noches en la ciudad gastaría sólo en dormir 2.071 libras (2.415 euros).