Portugal tiene un bonito idilio con el mar. Tal vez su litoral ha sufrido menos que el español porque hay menos turismo o porque han sabido gestionarlo sin sacrificar la belleza de sus tesoros naturales. Lo cierto es que si hace unos días elegían una playa portuguesa como la mejor de Europa, ahora sabemos que la única playa de Europa que siempre ha tenido bandera azul está en Portugal.

Se trata de la playa de Mira, de unos tres kilómetros y medio situada en la zona central del Atlántico portugués, que es la única de Europa que mantiene desde sus orígenes la distinción de bandera azul. Se trata de un marchamo que cada año concede la Fundación para la Educación Ambiental, que valora las playas de toda Europa en función de la calidad de sus aguas, su vigilancia y seguridad.

El Ayuntamiento de Mira recibió hace unos días la confirmación de que continúa como una de las playas de Europa que mantiene esa distinción para la temporada de baño 2017. "Es un orgullo ser un referente en Europa como la única playa con bandera azul 31 años consecutivos”, reconoce satisfecho Raúl Almeida, alcalde de Mira. “Es un esfuerzo de todos, del Ayuntamiento, de la comunidad escolar, de las asociaciones y de todos los que formamos Mira, que nos esforzamos en que nuestra playa esté muy bien“, explica.

Esta playa de la región centro de Portugal se sitúa en una pequeña comarca costera de poco más de 11.000 habitantes, donde el turismo de naturaleza cada vez tiene más seguidores. Los españoles son los turistas que más acuden a Mira, asegura su alcalde, debido a la proximidad; sobre todo los llegados desde las comunidades autónomas españolas de Castilla y León y Extremadura, ya que desde las fronteras de Salamanca o Cáceres el trayecto se completa por autovía en menos de dos horas.

Cicloturismo, senderismo y buena gastronomía

Para complementar la zona de baño, Mira ha puesto en marcha el lago “Barrinha”, junto al mar, donde “se pueden practicar numerosos deportes acuáticos” o, simplemente, dar un paseo en barca. Desde el Ayuntamiento de Mira también han acondicionado un total de 36 kilómetros de pistas que pueden ser recorridas junto a la costa por los ciclistas.

Los españoles son los que más van a Mira, desde las fronteras de Salamanca o CáceresLa oferta de zonas de baño en la comarca se completa con la playa del Pozo de la Cruz, situada cerca del pueblo de Mira, de unos dos kilómetros y con bandera azul desde hace once años de forma ininterrumpida. Otro de los atractivos que complementan la oferta marítima son los caminos habilitados y señalizados para que los turistas puedan recorrer a pie y conocer la naturaleza ligada a la costa del Atlántico.

Además de las playas, la gastronomía es otro de los reclamos que atraen a muchos turistas tanto de España como de Francia y del propio Portugal. Las afamadas anguilas fritas de Mira son un plato que está en la carta de todos sus restaurantes. También son muy típicos los jureles fritos, conocidos en Portugal como “carapau”, o las fabes a la gandaresa cocidas con carne.

Mira, uno de los rincones costeros más pequeños de Portugal, “es una playa que tiene turismo todo el año”, tanto en temporada alta como baja, y que cuenta con una capacidad hotelera de 450 camas. Desde “Turismo do Centro”, ente gubernamental de Portugal que gestiona la actividad turística, explican que las playas de esta región lusa, tanto fluviales como marítimas, se han convertido en un referente europeo, ya que hay un total de 70 zonas de baños con el distintivo de bandera azul.