Las investigaciones se iniciaron el pasado mes de abril, cuando se tuvo conocimiento de varios robos con fuerza en los polígonos industriales de Cogullada, El Pilar, y Carretera de Logroño, todos ellos cometidos con el mismo modus operandi.

De noche, accedían por la ventana, forzaban las puertas o practicaban un agujero -butrón- en una pared contigua a las oficinas, donde terminaban violentando la caja fuerte mediante el empleo de una sierra radial.

En uno de los robos, en una empresa de hostelería, los investigados practicaron un butrón en una pared contigua para llegar hasta la caja fuerte, de donde sustrajeron 100.000 euros. Además, para evitar los sistemas de alarmas, manipulaban las centralitas evitando que sonaran para poder trabajar con comodidad dentro del recinto industrial. Hasta el momento, se les imputa un total de 14 robos con fuerza.

Las detenciones se practicaron el pasado lunes día 15, cuando los integrantes del grupo criminal volvían de haber intentado robar en una nave del polígono de Cogullada, donde ya habían actuado en varias ocasiones en fechas anteriores, siendo detenidos en el barrio de Arcosur, cerca de donde tenían un zulo en una zona montañosa, aprovechando a modo de zulo los cados que hacen los conejos en la tierra para esconder las herramientas después de cada golpe (patas de cabra, radiales, mazas, hachas, destornilladores, guantes, ropa para cambiar su aspecto, y walkie talkies para comunicarse).

SE DESPLAZABAN DESDE MADRID

Los detenidos, que se desplazaban a la capital aragonesa desde Madrid, eran altamente itinerantes, con numerosos antecedentes por todo el territorio nacional por hechos similares, con una alta especialización en los robos en polígonos, "actuando de forma metódica y estructurada, tomando numerosas medidas de seguridad para evitar ser descubiertos".

Fueron puestos a disposición de la autoridad judicial, quien decretó para los cuatro su ingreso en prisión, según ha detallado la Jefatura Superior de Policía de Aragón en una nota de prensa.

Las investigaciones han sido desarrolladas conjuntamente por la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía Nacional y por el Grupo de Patrimonio de la Comandancia de la Guardia Civil, ambas de Zaragoza.

También ha colaborado el Grupo de Robos de la Comisaría General de Policía Judicial. Las detenciones las practicaron miembros del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) de la Jefatura Superior de Policía de Aragón.