Un acusado de enaltecer a ETA en Facebook y pedir la independencia de Cataluña y del País Vasco por medio de la violencia ha reconocido que publicó "el 75%" de los comentarios de los que se le acusa, pero ha alegado que lleva años en tratamiento y que "cada año y medio" una de las medicaciones "se desajusta".

La Fiscalía de la Audiencia Nacional, que solicitaba que se le aplicase la eximente completa de enajenación mental y pedía su internamiento psiquiátrico debido al "trastorno psicótico" que padece, ha rebajado en el juicio su petición a la de "libertad vigilada consistente en tratamiento psiquiátrico forzoso durante tres años".

El acusado, Javier M.D., tras reconocer los hechos, ha manifestado su oposición a ser internado indicando al tribunal: "Si no tomo la medicación la he cagado (...) Para estar en un psiquiátrico estoy mejor en el monte con cabras y ovejas".

Pese haber admitido haber hecho esas publicaciones en Facebook por las que se le acusa de enaltecimiento del terrorismo, no ha sabido explicar quién escribió "el 25%" restante de los comentarios que se le atribuyen y en los que supuestamente ensalzó en 2013 a organizaciones terroristas, entre ellas ETA, y a sus miembros.

En su defensa ha alegado que uno de los dos fármacos que debe tomarse de manera periódica se "desajusta" cada cierto tiempo. "Es todo química y cada año y medio se desajusta (...) y hablo desde aquí", ha explicado mientras se señalaba al corazón. "Digo lo que siento", ha aseverado, si bien ha especificado que cuando habla "con la mente, cambia toda la historia".

Varios médicos que han declarado como peritos han corroborado que Javier M.D. lleva desde los 15 años en tratamiento psiquiátrico y que se trata de un "paciente psicótico grave y de larga data" que sufre una enfermedad que deteriora su funcionamiento psíquico.

Una doctora ha explicado que, sobre todo en el País Vasco, se ha detectado que este tipo de enfermedades tienen un factor cultural donde la ideología y la política juegan un papel importante en tanto que en ocasiones "los pacientes consideran que están siendo perseguidos" en relación con su supuesta ideología radical.

No obstante, ha aclarado, se trata de un "pensamiento muy superficial e inargumentable" y ha dicho que lo óptimo para el acusado es que "esté bien tratado con tratamiento ambulatorio".

Algo que también ha avalado el médico del acusado, quien ha dicho que un régimen de aislamiento podría provocarle "más crisis de tipo psicótico con episodios delirantes y tendría más dificultad de integración".