Media docena de personas se salvaron de morir en el incendio forestal que está devastando el distrito de Leiría, en Portugal, gracias a que se metieron en un tanque de agua durante la noche, revela el Diario de Noticias portugués.

Los hechos ocurrieron en el pueblo de Nodeirinho. Cuando el fuego cercó las casas de un grupo de vecinos, decidieron meterse en un tanque de agua, conocedores de que el incendio estaba causando víctimas mortales en las carreteras cercanas.

"Se oían reventar las coberturas de los tejados, era horrible", dijo María Céu Silva, una de las supervivientes. "Si no hubiera sido por el tanque (de agua) hubiéramos muerto todos".

La junta local municipal avisó en un comunicado que "no se responsabiliza de la calidad del agua del tanque comunitario de Nodeirinho". El agua del tanque salvó la vida a los vecinos Maria do Céu Silva, Carlos Madeira, Maria Pereira, João Graça, Alda Lopes e Nuno Ricardo.