Un hombre armado lanzó su vehículo contra un furgón de la Gendarmería francesa en la céntrica avenida de los Campos Elíseos de París, informaron fuentes policiales. Tras el impacto, el coche se incendió. El incidente, ocurrido este lunes, no dejó víctimas, aparte del propio atacante.

El hombre, que llevaba bombonas de gas, un kalashnikov y armas blancas, tuvo que ser sacado del coche en llamas por los gendarmes después de que éste explotase, según explicó el portavoz del Ministerio del Interior, Pierre-Henri Brandet. El propio ministro de Interior, Gerard Collomb, afirmó que el atacante, que murió, llevaba "explosivos suficientes para hacer volar el vehículo".

 "Las fuerzas del orden en Francia han sido de nuevo el objetivo", dijo ante la prensa Collomb, quien recordó que se trató de "una tentativa de atentado" y aseguró que la amenaza en el país sigue siendo "muy elevada".

Terrorismo

La Fiscalía Antiterrorista ha abierto una investigación por este ataque, señaló Brandet, que insistió en que las operaciones de los artificieros continuaban para asegurarse de que no existían más riesgos.

La Prefectura de Policía anunció por su parte en su cuenta de Twitter que "la situación ya estaba controlada" y confirmó que "no hay heridos en las fuerzas del orden ni el público".

Agresor fichado

Por la noche, las fuerzas del orden registraron el domicilio del agresor, quien, según el canal informativo BFM TV, conducía un Renault Mégane de color gris metalizado, es un hombre de 33 años y estaba fichado por los servicios de inteligencia como sospechoso de radicalización.

El individuo, identificado por la emisora RTL como Adam D. —su cartera estaba en el interior de su vehículo—, tenía nacionalidad francesa y estaba fichado por radicalismo islamista por los servicios secretos, que sin embargo no habían encontrado elementos suficientes para justificar su arresto ni había sido condenado.

La Dirección General de Seguridad Interior (DGSI) le seguía la pista desde hace dos años, entre otras cosas por un viaje que había hecho con su familia a Turquía en febrero de 2015.

Vivía en la casa de sus padres, según la radio Europe 1, en la localidad de Plessis-Pâté, en el departamento de Essonne, a las afueras de París, domicilio estaba siendo registrado desde última hora de la tarde.

Un obrero que trabajaba al lado del lugar de los hechos relató a Efe cómo, tras producirse el ataaque, vio a un hombre tendido en el suelo junto al coche, que "parecía inconsciente".

La zona del incidente, que fue acordonada por la policía, se encuentra en el comienzo de la avenida, muy cerca del Palacio del Elíseo, sede de la Presidencia francesa, que se preparaba para recibir en unas horas la visita del rey Abdalá de Jordania.

Decenas de vehículos de policía, de bomberos y ambulancias se desplazaron al lugar de los hechos.

Otros ataques

Hace menos de dos semanas, el pasado 6 de junio, la rápida intervención de un policía logró minimizar el ataque de otro supuesto yihadista sobre otro agente que se hallaba en patrulla en la explanada frente a la catedral de Notre Dame, otro de los puntos neurálgicos del turismo en París.

El agresor, armado con un martillo, gritó "¡Esto es por Siria!" antes de lanzarse sobre un agente y de ser neutralizado por los disparos de su compañero, que acabaron con su vida.

Otro atentado tuvo lugar hace dos meses en esa misma avenida de los Campos Elíseos, asimismo dirigido contra los cuerpos de seguridad.

En aquella ocasión, a sólo tres días de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, un hombre asesinó con disparos de bala a un agente de policía mientras éste almorzaba en el interior de su vehículo.

Otros dos policías resultaron heridos, uno de ellos de gravedad, mientras que un transeúnte también recibió impactos de bala.

El autor del atentado, que fue reivindicado por el grupo yihadista Estado Islámico, también fue rápidamente abatido por los policías en aquella ocasión.