Las ayudas que la Junta de Andalucía concede a los universitarios andaluces para la consecución de competencias lingüísticas en una lengua extranjera, requisito imprescindible para la obtención del título de Grado, ya no se limitarán exclusivamente al nivel B1 y a un solo idioma, como hasta ahora.

El Consejo de Gobierno del Ejecutivo andaluz aprobó este martes una ampliación de estas becas, que a partir del próximo curso contarán con tres líneas de subvenciones. La primera es la ya existente, la que concede una ayuda para la obtención del nivel B1 de una lengua extranjera. La segunda estará destinada a la consecución de un nivel superior (B2, C1 o C2). Y la tercera servirá para la acreditación de otro idioma adicional con certificación B1 o superior.

Los estudiantes podrán pedir dos de las tres ayudasEl presupuesto inicial de la Consejería de Economía y Conocimiento, de la que dependen las universidades públicas andaluzas, para esta convocatoria, la tercera desde que se puso en marcha el programa de becas, será de 2,7 millones de euros. La Junta calcula que unos 6.000 estudiantes se podrán beneficiar el próximo curso, por los 3.000 del presente curso y el millar de la primera convocatoria. 

Las ayudas de idiomas están destinadas a los universitarios con menor renta familiar o con dificultades económicas. De las tres líneas de ayudas, los solicitantes solo podrán optar a dos como máximo; y el único requisito para ser beneficiario será haber sido becario al menos en un curso de la carrera universitaria, aunque la beca se haya perdido por alguna razón.

La ayuda, que será de 300 euros como máximo por estudiante y línea de ayuda (coste medio estimado de la matrícula y del curso de formación), solo se concederá una vez que el estudiante presente el título de idiomas correspondiente, tanto de un centro público como de uno privado, así como la factura de los gastos, aunque el título no se haya obtenido durante los años en los que el alumno ha estado cursando el Grado.

Con estas ayudas ahora ampliadas, la Junta quiere "garantizar la igualdad de oportunidades, para que nadie se quede fuera por razones económicas", aseguró el consejero Antonio Ramírez de Arellano, que afirmó que durante los años de más virulencia de la crisis, muchos estudiantes no pudieron terminar sus estudios por no poder pagarse la obtención del B1.

La beca será de 300 euros máximo por alumno y ayudaLa gestión y tramitación de estas ayudas seguirá estando en manos de las propias universidades, como en la convocatoria anterior. Ramírez de Arellano reconoció que la primera vez que se puso en marcha esta medida, en el año 2015, solo se concedieron unas mil ayudas de las 5.000 solicitudes que se presentaron, debido a los errores de administración y a los problemas burocráticos por parte del Gobierno andaluz.

El nuevo sistema de becas "permitirá profundizar en el plurilingüismo de la formación universitaria, la internacionalización del alumnado y la mejora de sus posibilidades de acceso al mercado laboral", señaló el consejero. E incidió en que el objetivo de la Junta es que los estudiantes lleguen a la Universidad con el nivel B1 para incrementarlo en sus años de carrera.