Los robots sexuales tienen el potencial de proporcionar servicios a las personas mayores, discapacitadas o que encuentran traumáticas las relaciones sexuales, pero conllevan una serie de riesgos éticos.

Según un informe de la Fundación para la Responsabilidad Robótica (FRR), publicado este miércoles, los robots sexuales podrían generar una objetivación de la mujer, alterando las reglas del consentimiento sexual, además de utilizar los robots para satisfacer deseos que podrían ser ilegales.

Aunque el informe, recogido por el diario británico The Guardian, señala que estos robots, diseñados para satisfacer necesidades sexuales y que parecen seres humanos, podrían suponer una "revolución" en el sexo, ayudando a personas que tienen algún tipo de dificultad para mantener relaciones íntimas.

"La tecnología nos ofrece muchos beneficios, pero, como en todo, hay que buscar un equilibrio", aseguró el Dr. Aimee van Wynsberghe, co-directos del FRR. "Para las personas que sufren algún tipo de discapacidad o para aquellos que han sufrido algún trauma (de contenido sexual), estos robots podrían ser un instrumento beneficiosos para ayudarles en su proceso de curación sexual", matizó el Dr. van Wynsberghe.

El diseño de los robots sexuales, que pueden ser tanto masculinos como femeninos, podría llevar a una objetivación de la mujer dado que, las versiones femeninas de estos robots, se diseñan a partir de actrices de la industria pornográfica. Lo que, según el Dr. van Wynsberghe, podría afectar a las interacciones humanas de otra manera.

"¿Significaría eso que dejaríamos de interactuar con los humanos porque es más fácil hablar o mantener relaciones sexuales con los robots?", se pregunta el Dr. van Wynsberghe.

Robots sexuales con forma de niños

Uno de los principales temores de los usuarios es que se lleguen a crear robots sexuales infantiles. Ya existen empresas, la mayoría de ellas japonesas, que se dedican a crear este tipo de robots. Una de esas compañías es propiedad de un pedófilo confeso, según el diario británico The Guardian.

Aunque diferentes expertos han señalado que el uso de robots sexuales infantiles pueden servir para superar las fantasías sexuales de los pedófilos, para Noel Sharkey, profesor de inteligencia artificial y robótica en la Universidad de Sheffield (Reino Unido), con estas prácticas se estaría "alentando la pedofília, a la vez que se hace aceptable el asalto a los niños".