Movistar ha decidido integrar la oferta de televisión en todos sus contenidos convergentes, desterrando así la única tarifa que, hasta la fecha, mantenía fijo, móvil e internet sin los canales de televisión salvo para su visionado online. Es el caso del paquete Fusión Contigo (55 €/mes), que dejará de comercializarse a partir de este domingo 9 de julio, según anunció este miércoles la compañía.

Los 1,2 millones de clientes que tienen contratado este paquete, no obstante, podrán mantenerlo, aunque se les ofrecerá la oportunidad de contratar dos nuevos paquetes convergentes que entrarán en vigor ese mismo día y que sí introducirán la oferta televisiva. Así, la operadora no permitirá nuevas contrataciones con Fusión Contigo.

Las novedades han sido presentadas como Movistar Fusión #0 y Movistar Fusión Series, disponibles desde 45 euros y 60 euros al mes respectivamente y a través de los que la compañía se lanza a competir en el mercado de bajo coste. 

Fusion #0 cuenta con línea fija, internet, televisión con descodificador, 4.500 títulos de vídeo bajo demanda y dos líneas móviles. Una de ellas con 2GB y 200 minutos y la segunda con 200 MB de datos y llamadas a cero céntimos el minuto. El segundo paquete, el de 60 euros, incluye canales de series, canales de 8.000 títulos de vídeo bajo demanda y dos líneas de móviles. La primera de 4GB de datos y 200 minutos y la segunda con 200 MB de datos y llamadas a cero céntimos el minuto.

El presidente de Telefónica España, Luis Miguel Gilpérez, no quiso pronunciarse sobre si la decisión de Movistar de dejar de comercializar paquetes fusión sin televisión supondrá que este tipo de producto se lanzará con una segunda marca, concretamente Tuenti, como han hecho sus competidores.

"Barajamos muchísimas opciones, siempre. (...) ¿Vamos a utilizar segundas marcas? Puede que sí, puede que no. No lo sabemos. Tiene ventajas e inconvenientes. Se tiene que sopesar el posicionamiento global", añadió.

El objetivo, explicaron desde Telefónica, es extender el pago por contenidos a toda la población. "Uno de cada tres hogares tiene televisión de pago, dos de cada tres, no. Nos queda ese reto", en palabras de Gilpérez. Su objetivo es duplicar la penetración de la televisión de pago en España en dos o tres años, hasta situarla en un 70-80% en 2020.