Greenpeace ha realizado este jueves una nueva acción para reivindicar la demolición del hotel de Azata del Sol en el paraje de El Algarrobico, en Carboneras (Almería), y se ha encaramado a la fachada del inmueble de una veintena de plantas para repintar la leyenda 'Ilegal' que ya fue rotulada, en diferentes formas, en acciones llevadas a cabo en 2007 y 2014.

La responsable de Costas de la organización conservacionista, Pilar Marcos, ha explicado a Europa Press que seis de los activistas que navegan a bordo del buque 'Esperanza', con que recorren desde el pasado día 8 la costa Mediterránea para urgir la protección de las zonas de costa aún sin urbanizar, han desembarcado con el auxilio de dos lanchas en la playa y han escalado por el frontal del hotel para pintar la letra 'I' que fue borrada por los vecinos del municipio días después de la actuación de mayo de 2014.

La organización exige a la Junta que derribe el hotel, tal y como determinó el Tribunal SupremoMarcos ha enmarcado esta acción en la campaña de Greenpeace para exigir a la Junta de Andalucía que haga efectivo el derecho de retracto que por 2,3 millones de euros en 2006 sobre la finca sobre la que se levanta el hotel y tome posesión de ella ya que cuenta con el aval de hasta tres sentencias del Tribunal Supremo (TS).

"Si quiere acudir a la vía civil como le dijo el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) para poder inscribir en el registro de la propiedad la titularidad pública del suelo, que lo haga, pero mientras tanto el Gobierno de Susana Díaz debe proceder a la demolición de este hotel ilegal en cumplimiento de la sentencia del Supremo de febrero de 2016", ha remarcado.

Cabe recordar que activistas de Greenpeace pintaron en 2007 el mensaje 'Hotel Ilegal' y que, por estos hechos, Azata del Sol, la promotora del hotel, les reclamó una compensación económica cercana a los 195.222 euros por daños. En mayo de 2014, pintaron un círculo de 8.000 metros cuadrados en negro para que la leyenda resaltase en positivo. Fueron denunciados una treintena de activistas pero, dos años después, un juez de Vera decretó el sobreseimiento de la causa.

Campaña en las redes sociales

Greenpeace inició hace unos días otra campaña con el lanzamiento de una convocatoria para encontrar "ideas arriesgadas" para exigir a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, que tire el hotel ilegal construido en el parque natural de Cabo de Gata-Níjar.

El premio al autor de la idea más creativa será pasar un día como parte de la tripulación a bordo del barco Esperanza de Greenpeace, en el marco de la campaña 'Protección a toda costa' que recorre la costa este verano.

Greenpeace ha pedido en las redes "ideas arriesgadas" sobre cómo exigir la demoliciónCon la pregunta '¿Cómo exigirías a la Junta de Andalucía la demolición inminente del hotel de El Algarrobico?', la ONG pide a los ciudadanos propuestas originales y arriesgadas solicitando el desmantelamiento de este hotel ilegal, cuyas obras llevan más de diez años paralizadas. La organización seleccionará una de las ideas recogidas para llevarla a la práctica próximamente.

La organización ha luchado durante una docena de años, ha realizado siete acciones directas en el hotel y con una veintena de sentencias, pero el hotel aún sigue en pie. "Es el momento de implicar directamente a la sociedad civil en la exigencia pública de una medida reiteradamente dilatada", considera Greenpeace, que anima a participar en redes sociales a través del hashtag #TiraelAlgarrobico.

El alcalde, a favor de un "uso social"

Por su parte, el alcalde de Carboneras (Almería), el independiente Salvador Hernández (Gicar), ha indicado que es una "pena" y una "vergüenza" que el hotel de Azata del Sol en el paraje de El Algarrobico "lleve más de diez años paralizado y lo que te rondaré morena" y ha reprochado a Greenpeace su última acción reivindicativa en la playa ya que, según ha dicho, "lo único que hacen es publicitarse y hacer ruido".

En declaraciones a los periodistas tras una rueda de prensa en Almería, Hernández ha afirmado "no tener idea" de que seis activistas de la organización han escalado este jueves la fachada del inmueble de una veintena de plantas y 411 habitaciones para repintar la leyenda 'Hotel Ilegal' y ha insistido en que es "una pena cómo está el hotel".

El alcalde de Carboneras asegura que es "una vergüenza" cómo está la zona"Que pinten o dejen de pintar una 'i' da igual porque no se ve ni la 'i', ni la 'l' ni ilegal ni nada. Aquello da pena, da pena pasar por allí con el coche, parece una ciudad fantasma. Es una vergüenza", ha dicho el regidor, quien ha vuelto a abogar por dar un "uso cultura y social" al edificio. "Ya está. Os hemos pillado. Ahora lo expropiamos y le damos uso porque lo que es una pena es que va a estar allí 20 años más, mirando al mar, y demolerlo cuesta muchísimo dinero", ha apostillado.

Hernández, tras reiterar que la Policía Local no tenía conocimiento de la acción, ha criticado que Greenpeace haya difundido la acción a través de los medios de comunicación cuando en el pueblo "no lo sabe nadie" y les ha acusado de "hacer únicamente ruido aprovechando que es julio y hay pocas noticias". "Han dicho, maravilloso, vamos al hotel, pintamos una 'i' o una 'x' y salimos en los medios", ha concluido.