La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, ha afirmado este lunes que la Mesa "no actuará como órgano censor" como según ella que quiere el Gobierno central, al que ha acusado de ser un poder ejecutivo que está utilizando el judicial para coartar la libertad de expresión del poder legislativo.

Lo ha dicho en una entrevista en 'Catalunya Ràdio', al ser preguntada por si cree que podría ser apartada por el Tribunal Constitucional (TC), y ha respondido que no pierde ni un segundo pensándolo y que tanto ella como la Mesa seguirán haciendo su trabajo: "¿Tenemos que estar a las ordenes de un Gobierno que quiere que la Mesa sea un órgano censor?", se ha preguntado.

Ha dicho que la labor de todo parlamento democrático consiste en favorecer el debate, y ha defendido que el 80% de ciudadanos catalanes quieren un referéndum, y que la única forma de resolver la situación es votando.

Se ha mostrado convencida de que habrá referéndum el 1-O: "Nos lo pondrán difícil, pero de ninguna forma serán dificultades insalvables", y ha asegurado que "irá muchísima gente a votar y es lo que lo hará vinculante", ha añadido sobre la votación.

Cambios en el Govern

Al ser preguntada por la salida de tres consellers del Govern el viernes pasado, ha dicho que se trata de una potestad del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, la de decidir sobre los cargos, y que cree que ha tomado las últimas decisiones -también de cesar el conseller Jordi Baiget- porque reforzarán el referéndum: "Todo lo que sirva para reforzar el 1-O es positivo".

Sobre que la contratación de urnas esté a manos del vicepresidente, Oriol Junqueras, ha recordado que Puigdemont ya manifestó su deseo de concentrar todo en una sola persona, aunque después la firma sea colegiada, para darle "mas eficacia y efectividad".

Forcadell ha defendido que el 80% de los catalanes quieren un referéndumSobre la petición a la Fiscalía de que el expresidente de la Generalitat Artur Mas y los exconsellers Francesc Homs, Irene Rigau y Joana Ortega reintegren 5 millones de euros que costó la consulta del 9N de 2014, ha lamentado que es "un paso más en todo este disparate político" para utilizar los tribunales para resolver un conflicto político.

"El único dialogo que hemos tenido es con los tribunales", ha lamentado, y ha calificado este último hecho de amenaza y coacción, añadiendo que explicó la situación que ve de judicialización política en Catalunya en la reunión de la Asamblea Parlamentaria de la Francofonía, a la que asistió recientemente.

Ha añadido que esta institución abordará la situación catalana en su próxima reunión política, en primavera de 2018, ya que la encontraron "poco normal".

Al ser preguntada por quien relevará a Jordi Turull al frente del grupo parlamentario de JxSí, ha augurado que acabará de decidirse este lunes, y sobre la posibilidad de que el 16 de agosto se reprenda el curso parlamentario, ha dicho que es una propuesta que todavía no se ha aprobado.

Sobre los 'comuns', ha afirmado que respeta sus opiniones y ha destacado que cuando tienen que posicionarse entre las urnas y los votos, y las amenazas y coacciones, "siempre están al lado de los votos y la democracia", y ha visto también con buenos ojos el posicionamiento del líder del PSOE, Pedro Sánchez, por buscar soluciones políticas.