Fue entre los años 2012 y 2013, cuando el Partido Popular decidió que el proceso de reforma de la plaza se basara en un proyecto participativo entre los vecinos, pero que realmente se convirtió, como ha señalado Arraiz en rueda de prensa, en un "proyecto meramente informativo".

En aquellos momentos, a los vecinos "se les privó de información importante que más tarde generaría problemas en la remodelación". Se tomó, por tanto, "una decisión unilateral por parte del equipo del Gobierno", ha expresado la portavoz socialista.

Ha recordado, además, que, en los presupuestos del año 2016, "se presentó una partida de 100.000 euros para el arreglo de la Plaza Primero de Mayo, pero dicha cantidad desapareció completamente en los presupuesto del 2017".

A ello ha sumado que, "en el contrato de remodelación se introdujeron determinadas mejoras por parte de la empresa que ejecutó la obra, pero que posteriormente se verían anuladas por el Consejo Consultivo de La Rioja debido a su inviabilidad".

La reforma, que Arraiz califica de "un auténtico fiasco", ha reflejado controversias, por ejemplo, en la sustitución de las parcelas de los arenales o en la colocación de una pérgola en la zona este del parque, "ambas reformas consideradas por los vecinos como necesarias pero que no se han llevado a cabo todavía".