En un comunicado este lunes, la policía catalana ha explicado que se trata de un vecino de Sant Feliu de Guíxols (Girona) al que se pilló el 27 de junio circulando a esta velocidad con un turismo -a nombre de una empresa- en un control en el kilómetro 98,9 de la C-35, un tramo limitado a 100 km/h.

Como los mossos no pudieron pararlo, los agentes del Grupo de Investigación y Documentación del área regional de tránsito de Girona iniciaron su búsqueda y, tras varias gestiones, el 14 de julio consiguieron identificar al conductor y lo denunciaron penalmente.