Con una vigencia de tres años, el Plan de Mejora de Calidad del Aire se presenta este miércoles, tras haber recibido más de 90 propuestas de grupos políticos municipales, instituciones y colectivos, para su aprobación inicial en la Comisión de Urbanismo, Medio Ambiente y Urbanismo.

El nuevo documento, elaborado por el área de Medio Ambiente y la Agencia 21 Local a partir del diagnóstico realizado por el Instituto Interuniversitario de Investigación del Sistema Tierra en Andalucía de la Universidad de Granada, nace en el seno de la Comisión Ambiental integrada por administraciones, colegios profesionales y distintas asociaciones.

En este sentido, el concejal de Urbanismo, Medio Ambiente y Mantenimiento, Miguel Ángel Fernández Madrid, ha destacado la alta participación e implicación de la sociedad granadina en el mismo y confía en que el documento sea respaldado por el resto de formaciones políticas "en la medida en que es una herramienta imprescindible para mejorar el medio ambiente y la salud de los ciudadanos".

El Plan incorpora medidas horizontales, englobadas en cuatro ejes: información, concienciación, formación y administración, y verticales, dirigidas a grupos estratégicos como el transporte, la industria, la agricultura o ganadería o la construcción.

Así prevé actuaciones encaminadas a limitar el uso del vehículo privado -especialmente el procedente del área metropolitana-, reducir las emisiones de las calderas o establecer cláusulas sociales medioambientales en todos los contratos públicos del Ayuntamiento.

Dentro de los ejes fundamentales del Plan, Fernández Madrid ha recordado también medidas adoptadas ya por el equipo de gobierno en el Ayuntamiento de Granada, como la aplicación de bonificaciones a los ciudadanos que apuesten por las energías renovables; la renovación del parque móvil municipal con vehículos eléctricos; la construcción de electrolineras, o la implantación de carriles con velocidad reducida.

A su vez, el Plan prevé la constitución de una comisión técnica responsable de establecer un protocolo de emergencias ante posibles episodios de alta contaminación en la ciudad.