La Guardia Civil detuvo este lunes en Bilbao al etarra Liher Rodríguez Aretxabaleta, que fue juzgado a finales de junio por el atentado con una furgoneta bomba cometido por ETA en el madrileño barrio de San Blas el 25 de mayo de 2005.

La detención ha sido ordenada por la Audiencia Nacional, que le ha condenado a 500 años de prisión por los más de 50 heridos (entre ellos, varios agentes de policía) y los daños materiales que provocó la Renault Express con más de 20 kilos de explosivos que detonaron en la confluencia de las calles Rufino González y Alcalá.

El detenido cumplió cinco años de prisión en Francia antes de ser extraditadoLa Fiscalía había pedido para él y para su compañera Alaitz Aramendi un total de 718 años de cárcel. Durante el procedimiento, ambos etarras sólo contestaron a las preguntas de sus abogados y negaron su participación en el atentado.

Rodríguez Aretxalabeta fue sentenciado a cinco años de prisión en Francia, una condena que cumplió antes de ser entregado a España en 2012. Aramendi, miembro del comando que atentó en la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas, cumple en la actualidad condena de 18 años de prisión en el país galo.

Sortu lo tilda de "duro golpe"

El partido abertzale Sortu ha calificado la detención de Aretxabaleta de "duro golpe" contra quienes quieren construir "la paz" y ha llamado a participar en la movilizaciones de protesta que convocará.

La formación asegura que la captura "no puede ser más grave" y que el Reino de España "muestra una sed de venganza insaciable". "Se obstinan en aplicar una estrategia represiva y políticas de excepción para mantener de una manera u otra el conflicto", subraya el partido que reclama que "es hora de vaciar las cárceles y no de llenarlas".