Las aduanas de España y Francia han completado este lunes en Melilla la denominada operación Pascal 2017, un dispositivo aeronaval conjunto en el Mediterráneo que se ha saldado con la aprehensión de 2,3 toneladas de hachís.

La cantidad decomisada se ha intervenido en tres operaciones.

El 7 de julio, los medios aéreos franceses y españoles identificaron un transporte en una barca semirrígida con varias decenas de fardos a bordo, constatándose su desembarco en una playa de Algeciras (Cádiz). Los servicios de la Guardia Civil española, informados por la Aduana española, detuvieron al conductor e intervinieron la furgoneta, en la que se recuperaron 600 kilos de hachís.

Los narcotraficantes tiraron 3.900 kilos
de droga de una
de las barcazas
El 10 de julio, después de una persecución de horas en el mar de Alborán y habiendo movilizado la totalidad de los medios aéreos franceses y españoles, el patrullero galo Jean-Francois Deniau localizó otra semirrígida cargada con cinco toneladas de hachís que fue interceptada por las motoras del dispositivo. En total, se aprehendieron 1.100 kilos de droga, ya que el resto fue tirado por la borda por los narcotraficantes.

El 14 de julio, un helicóptero francés localizó e identificó una tercera semirrígida cargada con fardos de hachís. La información fue comunicada al helicóptero de la Aduana española y a un patrullero español que le persiguió y asistió al desembarco de la droga en una playa próxima a Gibraltar. Al efecto, se llevó a cabo una operación terrestre que permitió detener al conductor de una furgoneta y recuperar 600 kilos de hachís.

La operación 'Pascal 2017' es la segunda de este tipo llevada a cabo por las aduanas de los dos países y ha sido dirigida de forma conjunta por la Dirección Regional de las Aduanas Guardacostas de Marsella y la Dirección Adjunta de Vigilancia Aduanera de la Agencia Estatal de Administración Tributaria, en colaboración con la Oficina europea de Lucha Antifraude.