El Museo de Bellas Artes de Bilbao se marca un tanto este verano y descubre al gran público una de las colecciones de arte privadas más relevantes de Europa: la Colección Alicia Koplowitz-Grupo Omega Capital.

Inédita hasta la fecha –salvo una reciente muestra de medio centenar de piezas en el Musée Jacquemart-André de París- los espectadores del museo bilbaíno podrán admirar casi el doble: un total de 90 pinturas –fechadas desde el siglo VI hasta el XXI- y esculturas –desde la Antigüedad clásica hasta nuestros días.

La de Koplowitz –una de las empresarias más importantes de nuestro país, heredera del imperio Construcciones y Contratas y fundadora de Omega Capital- es una colección compuesta por una nómina de artistas que incluye a maestros españoles e internacionales por igual, con una mayor densidad de obras de los siglos XVIII y XX y que, temáticamente, muestra una especial sensibilidad hacia la iconografía femenina.

Dentro de este apartado destacan retratos de autores españoles del siglo XVI y XVII como el Retrato de doña Ana de Velasco y Girón, duquesa de Braganza, con traje de corte de Juan Pantoja de la Cruz, la Virgen vestida de gitana con el Niño en aspa de Luis de Morales o La Virgen con el Niño Jesús y san Juanito de Francisco de Zurbarán.

Cuatro obras de Goya

La colección de Koplowitz muestra una especial sensibilidad hacia la iconografía femeninaUno de los platos fuertes de la colección son las obras del siglo XVIII donde encontramos a maestros como Goya -del que se pueden admirar cuatro trabajos: Asalto a la diligencia, Hércules y Ónfala, Retrato de la condesa de Haro y Maja y celestina al balcón- escenas costumbristas de Lorenzo Tiepolo o pintura de vistas de los venecianos Francesco Guardi y Canaletto.

Aunque el siglo XIX no es tan grandilocuente encontramos también a grandes autores como Raimundo de Madrazo, obras del posimpresionismo francés firmadas por Gauguin, Toulouse-Lautrec y Van Gogh y una naturaleza muerta de Fantin-Latour.

Ya entrados en el siglo XX, núcleo más importante de la exposición que incluye un total de 50 obras, la representación femenina vuelve a cobrar importancia de la mano de Amedeo Modigliani, Egon Schiele y Kees van Dongen.

Artistas españoles, uno de los grandes valores de la colección

Autores patrios como Picasso, Juan Gris, Julio González, Jorge Oteiza, Eduardo Chillida o Juan Muñoz forman parte de la selección

Un tercio de ese medio centenar de obras corresponden a artistas españoles como los pintores Picasso, Juan Gris y Luis Fernández y los escultores Pablo Gargallo y Julio González que vivieron la vanguardia en París. El itinerario de artistas patrios continúa en la década de los años 40 con Antonio López, Manuel Millares, Antoni Tàpies, en los 70 con José María Sicilia y la escultura vasca de Eduardo Chillida y Jorge Oteiza. De finales de siglo son tres cuadros de gran formato de Miquel Barceló y un escultura de Juan Muñoz.

En cuanto al resto de Europa, encontramos a escultores como Germaine Richier y Alberto Giacometti, retratos de pintores como Lucian Freud o Francis Bacon, el espacialismo de Lucio Fontana, el minimalismo de Frank Stella, el neoplasticismo de Piet Mondrian o el pop-art de Warhol. Para acabar con el expresionismo norteamericano de Willem de Kooning y Mark Rothko y otros nombres del arte más reciente como Ai Weiwei o Louise Bourgeois.