Los adictos a la lomografía están de enhorabuena. El espacio B The Travel Brand Xperience de Barcelona, en colaboración con la Lomography Spain, presenta hasta el próximo 2 de septiembre la exposición Viajes analógicos. Esta muestra exhibe las fotografías que resultaron ganadoras en el concurso que tuvo lugar el pasado mes de octubre de 2016, en el que los participantes concursaban compartiendo instantáneas de sus viajes.

El origen de la lomografía es uno de los más curiosos de la historia de la fotografía. En 1980 los servicios de inteligencia soviéticos inauguraron la empresa estatal LOMO. El objetivo era crear una cámara compacta que pudiese servir para que los agentes de la KGB realizaran fotografías de un modo rápido e inadvertido.

Una década después, en 1991 dos estudiantes austriacos Matthias Fiegl y Wolfgang Stranzinger adquirían en un mercadillo una cámara de tomografía Lomo LC-A durante un viaje a Checoslovaquia. Sus resultados llamaron tanto su atención que decidieron crear un año después la Sociedad Lomográfica, con la intención de exportar al resto del mundo las virtudes de este tipo de cámaras.

El fenómeno de la lomografía se extendió como la pólvora, consiguiendo muchísimos adeptos.  Hoy en día se la considera un movimiento artístico y hay numerosas tiendas, galerías, grupos y concursos que difunden su arte. Sus tres características fundamentales son la imprevisibilidad (lo que aporta un componente de enganche a los usuarios de las cámaras lomo), las fugas de luz que suelen aparecer en estas fotografías y la lente de plástico, responsable en gran parte de la calidad de las imágenes: viñetas, colores saturados, matices y demás.