Representantes de las comunidades de regantes del Alto y Bajo Duero, reunidos hoy en Valladolid para analizar la petición de los agricultores de dicha provincia para que los de Soria les cedan agua del embalse de la Cuerda del Pozo, vital para sacar adelante sus cultivos, no han llegado finalmente a un acuerdo, por lo que la decisión final ha quedado pospuesta a un nuevo encuentro previsto para el próximo lunes.

La demanda de cesión de agua desde al Alto Duero, en Soria y Segovia, al Bajo Duero, en Valladolid, ha sido el precisamente el objetivo de la reunión que, con carácter monográfico, se ha celebrado en la sede de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), con sede en la capital del Pisuerga.

Durante el encuentro, los máximos responsables de las comunidades de regantes del Bajo Duero como Poyos, Castronuño, Geria y Tordesillas han expuesto a sus homólogos de las de Almazán y Guma, en la provincia de Soria, y de Riaza y Bajo Riaza, en Segovia, la necesidad de contar con una cesión del agua excedente de riego procedente del Alto Duero, concretamente dos hectómetros y medio del embalse soriano de la Cuerda del Pozo y otro hectómetro más del embalse segoviano de Linares.

APORTE EXTRA DE 3 HECTÓMETROS CÚBICOS

Y es que los regantes del Bajo Duero, tal y como ha explicado a Europa Press el presidente de la Comunidad de Tordesillas, Miguel Ángel Peláez, han agotado sus posibilidades de riego como consecuencia de la escasa dotación asignada, hasta rebajar a su caudal ecológico el pantano de Aguilar, de ahí la necesidad de contar con un aporte extra de entre dos y tres hectómetros cúbicos más desde el Alto Duero hasta el próximo día 1 de septiembre para dar un último empujón a los cultivos, a razón de 3.000 metros cúbicos por hectárea en días alternos.

La consecución de ese agua, tal y como advierte Peláez, es vital para salvar las cosechas de maíz, remolacha, patatas, judías verdes, zanahorias, espárragos y fresas, entre otros cultivos, en cerca de 4.500 hectáreas en la provincia de Valladolid, de forma que en caso de no llegar podrían producirse pérdidas por importe superior a los 20 millones de euros.

El portavoz de los regantes de Tordesillas mantiene que el agua ha sido administrada de forma correcta en el Bajo Duero e insiste en que sólo la escasa asignación y la sequía son las causantes de los actuales problemas de desabestecimiento, con el riesgo de pérdidas económicas y destrucción de empleo que ello puede ocasionar si no llega finalmente esa cesión de agua desde el Alto Duero.

Con todo, el encuentro mantenido en la CHD, presidido por el máximo responsable de este departamento, Juan Ignacio Diego, ha concluido sin acuerdo alguno, salvo el compromiso de los regantes del Alto Duero de volver a reunirse el próximo lunes con el fin de analizar más detenidamente la petición y pronunciarse al respecto.