En declaraciones a La Sexta, recogidas por Europa Press, ha señaladoque su encuentro con Sánchez "fue una conversación más, un café, entre dos dirigentes políticos".

Por otro lado, el portavoz de Izquierda Unida ha expresado que no va "a su bola" dentro de IU, sino que coincide en el "99 por ciento" con la línea política del partido. No obstante, ha apuntado que mantiene "una minoritaria disidencia" en algunos aspectos al igual que cuando él era coordinador del partido y existían diferencias en la coordinación.

"NO DABA PUÑALADAS EN LA ESPALDA"

En este sentido, Llamazares ha reprochado que cuando era coordinador "no daba puñaladas en la espalda", sino que cuando había diferencias se abordaban mediante una "confrontación directa" durante todo "el periodo de coordinación". "Formaba parte de la pluralidad interna de la coordinación", ha añadido.

Así, en relación con las palabras que han dedicado algunos dirigentes de Izquierda Unida como Alberto Garzón y Antonio Maíllo sobre Actúa, el portavoz de IU ha indicado que son muestra de una "falta de pluralidad dentro de la formación", sobre una plataforma que "no tiene vocación electoral, sino instrumental, como ya había explicado "desde el primer momento".

Con todo, y a pesar de las diferencias mostradas entre dirigentes de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares ha dicho que mantendrá su puesto en el partido mientras sus compañeros consideren compatible "su cargo de portavoz en Asturias" con "su responsabilidad a nivel de Estado".

"En el momento en el que vea que eso tiene contradicciones o es complicado para Izquierda Unida y los electores, decidiré en consecuencia", ha concluido.