Así, nada más conocer los datos, desde el Consistorio han informado en un comunicado que se ha decidido activar el mecanismo preventivo, izando la bandera roja e informando a los servicios de socorrismo, Cruz Roja y Policía.

Además, se han mantenido contactos con los diferentes organismos implicados y se va a proceder durante las próximas horas a realizar varias analíticas de comprobación. En caso de contrastarse que los niveles descienden y se regresa a los parámetros normales, se levantaría la restricción actual.

El alcalde, Andrés Ruiz Moya, ha pedido la colaboración a los usuarios de estas tres playas para que respeten estas restricciones de baño y ha lamentado las posibles molestias que se puedan causar.

Según indican desde el Ayuntamiento, el motivo más probable de estos resultados está provocado por las fuertes lluvias caídas durante las últimas jornadas, que ha obligado a la empresa Mare a abrir los aliviaderos de la red general de saneamiento Saja-Besaya.

De hecho, este organismo ya ha activado el protocolo correspondiente ante estas situaciones.

En cualquier caso, desde el Ayuntamiento ya se ha comprobado que no existen roturas en los colectores municipales y otras circunstancias atribuibles al Consistorio que pudieran haber provocado esta situación puntual.

La previsión es que la situación vuelva a la normalidad absoluta en apenas unos días.

Asimismo, se recuerda que el municipio cuenta con otros arenales aptos para el baño y cuya calidad de las aguas está garantizada, como son Los Locos, La Tablía y El Sable (Tagle).