En este sentido, acusado al jefe de la empresa, Miguel Ángel Ramírez, de negarse a aplicar el convenio colectivo del sector, lo que supone someter a sus empleados "a una precariedad intolerable", situación que aseguran viene sufriendo la plantilla "desde hace años", según informó UGT en nota de prensa.

En concreto, indican que los trabajadores cobran algunos meses el día 24, retrasos que "causan un perjuicio evidente" en la economía familiar de los empleados. Por ello, la plantilla prevé iniciar movilizaciones para pedir el pago de sus salarios, de tal forma que UGT planteará realizar protestas semanales y no descarta incrementar las acciones para reivindicar que se cumpla la legalidad.

Finalmente, el sindicato asegura que está estudiando interponer demandas, por la vía penal, en septiembre contra los administradores de la Sociedad por conculcar los derechos de los trabajadores.