Un coche ocupado por tres mujeres circulaba por una carretera del estado de Florida, en Estados Unidos, cuando percibieron que un vehículo que las precedía hacía cosas extrañas: hacía eses, se salía al arcén... pronto se dieron cuenta de que el coche era un peligro para la circulación y decidieron actuar.

Mientras hablaban por teléfono con emergencias, la conductor del coche denunciante consiguió ponerse a la altura del coche sospechoso para comprobar que al volante estaba una mujer casi durmiéndose.

Decidieron adelantarla y provocar el choque, conscientes de que era la única manera de detener a la mujer. La conductora, ebria, fue detenida después. Todo el proceso fue grabado en móvil por una de las ocupantes del coche denunciante.