Desde que Donald Trump accediera a la presidencia de Estados Unidos, su esposa, la exmodelo de origen esloveno Melania Trump, ha sido constantemente observada por medios y ciudadanos. Una de los argumentos más insistentes es el de la frialdad con la que se tratan en público ambos, en claro contraste con la permanente complicidad entre sus predecesores, Barack y Michell Obama. Esta semana, los que creen que la relación entre los Trump no funciona tienen un argumento más, por las imágenes captadas durante un evento en una base de la Fuerza Aérea.

Donald Trump y la primera dama visitaban la base Joint Andrews, en Maryland. Melania fue la encargada de presentar a su marido, con un breve discurso introductorio. Tras sus palabras y tras presentar a su esposo, éste se acercó al estrado y saludó a su mujer con un frío apretón de manos, para decirle luego: "Cruza el escenario", posar su mano en su espalda y con un leve gesto, le dijo "Ve a sentarte, cariño".

No es la primera vez que las cámaras captan gestos de este tipo. Al poco de comenzar su mandato, en unas imágenes tomadas en un aeropuerto, se ve cómo Trump toma la mano de su esposa y la suelta inmediatamente. En su toma de posesión, fue muy comentado cómo Trump no esperó a su mujer para bajar del coche que los llevó a la Casa Blanca, así como una sonrisa forzada durante su discurso.