Las camareras de pisos son un buen ejemplo de explotación laboral en nuestros días. Más conocidas como 'kellys', las mujeres "kellympiamos" las habitaciones en los hoteles, tienen contratos de 4 o 6 horas y no trabajan por jornada sino por producción. Limpian entre 18 y 25 habitaciones cada día, lo que supone hacer en un mes unas 400 habitaciones y cobrar por ello sólo 800 euros.

Mujeres, hasta hace poco invisibles, las camareras de pisos llevan más de un año movilizadas en un intento de mejorar sus condiciones de trabajo. Lo último ha sido pedir el amparo de las instituciones europeas. 'Las Kellys', una asociación autónoma que lucha para hacer visibles sus problemas, denunció su situación ante el Parlamento Europeo. Y han sido escuchadas.

Pedimos que se cumpla la ley para tener un trabajo digno, con una carga de trabajo justaEsta semana, la comisión de Peticiones del Parlamento Europeo decidió pedir a las autoridades españolas información sobre la aplicación de las normas europeas en materia de seguridad y salud de los trabajadores en el sector de las camareras de piso. La presidenta de la comisión europarlamentaria, la liberal sueca Cecilia Wikström, remitirá la petición por carta al Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

'Las Kellys' han pedido a la Eurocámara apoyo para que en España "se cumpla la ley" y las camareras de piso tengan "un trabajo digno, con una carga de trabajo justa". Las representantes de la asociación han denuciado ante los eurodiputados que sus derechos son "ninguneados" desde hace años en España y que el 28% de las camareras de piso sufren síntomas de depresión y un 90% lesiones musculo-esqueléticas.

El Parlamento Europeo espera de España que aclare si ha traspuesto y está aplicando correctamente la directivas sobre mejora de la seguridad y la salud de los trabajadores. La Eurocámara avisa de que si no se está cumpliendo en el sector hotelero instará "a que lo hagan". Wikström ha advertido de que esperará a recibir la información detallada solicitada a las autoridades españolas antes de decidir los pasos a seguir.

Aunque el cumplimiento de las reglas europeas en materia de empleo son competencia de los Estados miembro, la Comisión Europea sí es responsable de supervisar que los países aplican correctamente estas normas. La presidenta de la comisión europarlamentaria también va a pedir a la comisión de Empleo del Parlamento Europeo que examine el caso.