El carrusel de esta España nuestra (no de todos, claro) no para de subir y bajar, de girar y girar incluso en este mes de Agosto en el que lo mismo te asas de calor que te llueven piedras desde los cielos. Sigue la incógnita de lo que pueda pasar en Cataluña y el secreto, que empieza a ser ya un poco grotesco, sobre si hay o no urnas y dónde están escondidas. No es serio. Pero tampoco es demasiado serio que el presidente Puigdemont adelante ya que le importa un bledo lo que pueda decir el Constitucional. Tiene razón la socialista Meritxell Batet cuando se preocupa de que “el gobierno de la Generalitat, mi gobierno, diga sin tapujos que se instala en la desobediencia… Creo que tener un Govern que decide qué leyes aplica y cuáles no en función de si le gustan o no, genera mucha inseguridad a los ciudadanos”. Pues esto es lo que tenemos Meritxell, esto y la extraña reflexión de no recuerdo quién que decía que él votaría hubieran urnas legales o ilegales; mire usted, no sé si no lo sabe, pero urnas legales es imposible que haya, así que la pantomima del 1-O se va haciendo más grande y más evidente cada día.

La pantomima del 1-O se va haciendo más grande y más evidente cada día

Pero, ya puestos, a la famosa “desconexión” se van uniendo –como era de esperar- unos y otros y así  nace ANA, Asamblea Nacional Andaluza, cuyo objetivo no es otro que "la constitución de la República andaluza a través de la sociedad civil".  Preside este partido Pedro Ignacio Altamirano que considera que "si hay algún pueblo con identidad propia es Andalucía, por más que el PSOE haya tratado de secuestrar esa identidad. Por eso, nadie debe dudar de que si el 1 de octubre Cataluña se independiza, la siguiente será Andalucía" porque los andaluces, según Altamirano, se están dando cuenta de que "vivimos en una dictadura del silencio".

Y así todo el rato; gira y gira el carrusel y si hace unas semanas José García Molina, líder de Podemos de Castilla-La Mancha pronunciaba esta frase histórica: “El acuerdo de investidura (con el PSOE) ha muerto de desaliento y de vergüenza”, ayer mismo debió de coger aliento de nuevo y perder lo otro porque prometía su cargo como vicepresidente de la Comunidad. Bueno, la política como el fútbol es así aunque algunos (y algunas) no terminen de entenderlo, como la líder podemita de Andalucía, Teresa Rodriguez, que no quiere saber nada del PSOE porque dice que no se olvidan ni de la reformas laborales de Zapatero a última hora, ni del GAL ni de la Ley Corcuera, ni de la corrupción… ¡ni de la OTAN!

Y cómo ya se ve que la izquierda no tiene problemas y marcha unida frente y sin fisuras, aparecen Gaspar Llamazares y Baltasar Garzón y crean un partido nuevo, “Actúa”, pero sin ninguna intención por ahora, más que nada para que no les pisen el nombre sin más. Tranquilos, sólo es eso.