Nuestros mejores equipos brillan en Europa y hoy seremos los ogros del bombo de Champions, que tiemblen ellos. Sin embargo, en nuestra Liga las cosas no relucen tanto. Una vez más, afrontamos el último tramo del campeonato sin condenas para los amaños que hasta Tebas da por ciertos. No habrá justicia, ni disuasión, sin sentencias firmes. Solo habrá sospechas guardadas en maletines.