Rajoy necesita apoyos en el Congreso para aprobar los presupuestos generales de este año, pero también para convalidar hoy mismo el decreto ley que liberaliza el trabajo de los estibadores en los puertos. Si no los consigue, será la primera vez que desde 1979 se tumba en el Parlamento un decreto ley del Gobierno. La estabilidad que vende en Bruselas quedará al descubierto. Y busca como sea los votos de PNV y PDCat, la antigua Convergència. Cosas veredes.