Dice la OCDE que en España hay un 22% de jóvenes considerados "usuarios extremos" de internet: se sumergen en la red seis horas diarias. El 69% se estresa si no puede acceder a 4G o a una red wifi. Y no solo afecta a los jóvenes. Vivimos en la era de la conexión permanente y, sin embargo, no estamos más acompañados ni menos solos.