Hasta hace unos días el castillo de Matrera pasaba desapercibido. Ahora, tras el revuelo mediático, muchos quiere verlo de cerca. No gusta el resultado, pero las miradas, los 'selfies' y las fotos son ya una constante. Vienen de Villamartín y también de fuera. Ya sea en bicicleta o a pie, se aprovecha el domingo para verlo de cerca. Una caída parcial de la bóveda fue el motivo de su restauración, que ha pagado íntegramente el dueño de la finca donde se encuentra y que se hizo acorde a la ley. Todo se ha hecho correctamente y no hay nada ilegal, pero en gustos no hay nada escrito.