El mes pasado la marca de moda Balenciaga presentó un bolso sospechosamente parecido a la famosa bolsa azul de Ikea. En seguida estalló la polémica. La comunidad digital ha demostrado una vez más hasta dónde puede llegar su creatividad y ha empezado a usar la famosa bolsa para transformarla en toda clase de prendas y accesorios.